Estos días asistimos a reiteradas violaciones de la Constitución nacional y provincial. Incluso cuando esta última fue aprobada hace muy pocos meses.
Cuando se limita el derecho a huelga, con acciones de presión o coerción, se está claramente violando el artículo 23 de la nueva Constitución provincial que expresa: La provincia reconoce y protege el derecho de asociación y de expresarse con libertad respecto a su trabajo. Asegura la libertad sindical, la tutela sindical, la negociación colectiva y el derecho a huelga.
No es una concesión del gobierno de turno, es una garantía constitucional. Ahora es llamativo que, habiendo sido el propio gobernador un convencional constituyente, observemos presiones constantes sobre el sistema educativo con declaraciones juradas nominales, descuento de días de paro y otras presiones como el premio a la asistencia (antes llamado presentismo) que claramente vulneran el derecho a huelga. También es llamativo que la misma actitud no se observe con otros empleados del Estado. Entonces cabe preguntarnos ¿porqué los docentes son el blanco de críticas y maltrato permanente de este gobierno? ¿No es acaso el docente el que está varias horas al día con nuestros chicos y chicas?¿No es el docente el verdadero garante de la calidad educativa? No son preguntas retóricas. En mi experiencia sólo cuando el colectivo docente trabaja codo a codo con el Ministerio de Educación y viceversa pueden garantizarse mejoras en la calidad educativa.
Estos días asistimos a otro caso de violación de la nueva Constitución. Fue cuando se aprobaron los nuevos pliegos de integrantes de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe. Un recambio histórico, porque no siempre se dan 3 futuras vacantes en un año. Nuestra carta magna es taxtativa en su artículo 118: su integración procurará la paridad de género y la representación territorial. Procurar según la Real Academia Española es hacer diligencias o esfuerzos para que algo suceda. Con las propuestas de los pliegos enviados por el poder ejecutivo, sólo participarán 2 mujeres entre los 7 cortesanos.
Cabe destacar que las mujeres son preponderantes en los puestos de menor jerarquía del poder judicial, pero a medida que se avanza en los puestos de toma de decisiones esta proporción se invierte y finalmente la paridad, y por lo tanto la igualdad, no se cumple. No hubo voluntad política ni esfuerzo para que la Constitución se cumpliera.
En la audiencia previa a la asamblea hablaron claramente las mujeres del colectivo Multipalabras: Desde hace siglos la justicia se representa como una mujer con los ojos vendados y sosteniendo una balanza. Esta imagen no es casul, representa equilibrio, imparcialidad y prudencia. La justicia es mujer en el símbolo pero no lo es en la estructura de poder que decide. No queremos ser estatuas ni figuras decorativas, queremos estar en los lugares donde se decide. No somos una metáfora, somos parte del pueblo, de la historia y de la justicia. Y una justicia que no nos incluye en igualdad no es neutral, es desigual.
Parece que la nueva Constitución no es un viaje de ida. Parece que se respeta solamente cuando conviene. Si no conviene, podemos charlarlo…
