La esposa del intendente de Funes, Rolvider (Roly) Antonio Santacroce, se presentó ante la comisaría 23 para denunciar a su marido por malos tratos e intimidaciones. La señora no solo hizo la presentación por violencia de género sino también por el temor que le provocaba las reuniones que Roly hacía en su casa tras las cuales se ponía agresivo. Lo paradójico de esta grave denuncia fue el blindaje que los grandes medios de Rosario le dieron al intendente de Funes, el que fue roto cuando Infobae lo publicó en su diario digital. Vale destacar que Versión Rosario fue uno de los primeros en dar a conocer la denuncia, y después se sumaron El Ciudadano e Infofunes. Recién 48 horas después lo hizo el multimedio.
El fantasma de la 307
Un jugador profesional habría vivido una situación muy extraña mientras dormía en la previa de un partido durante la concentración. Cuentan que se despertó exaltado al sentir que se caía de la cama al ser tirado de ambas piernas. Este episodio, según narran, alteró al joven y por ello habría adoptado el hábito de dormir con la luz encendida cuando va al predio. Algunos perversos dicen que el episodio sobrenatural sería obra del fantasma de la B por el mal momento del equipo.
Noticieros eran los de antes
Unas señoras compartían una merienda en un bar céntrico y todas coincidían en el recuerdo nostálgico de los noticieros de los canales rosarinos. En ese repaso fueron mencionando a varios conductores, analistas e incluso movileros, al tiempo que criticaban a los actuales “porque no tienen ideas y dicen cualquier barbaridad, además de preguntar obviedades”, aseguró una mujer que dijo ser licenciada en comunicación social. De 12 a 14 parece que ya no hay Noticiero de la Gente.
Un coordinador a domicilio
No son pocos los testimonios que surcan las inferiores de uno de los clubes de la ciudad. Según cuentan familiares de varios futbolistas que reciben una fuerte presión para que los juveniles sean representados por determinados agentes vinculados al poder de los directivos. Lo que más les llama la atención es la desprolijidad con la que amedrentan, ya que hasta uno de los coordinadores de las inferiores va a domicilio para esa tarea. Rápido como Leclerc y su Ferrari.
