ES HORA DE QUE LA REGIÓN CENTRO SE AMPLÍE Y HAGA VALER SU PESO

El debate sobre los derechos de exportación suele quedar atrapado en la lógica de la caja nacional, pero un estudio reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario abre una perspectiva que no podemos ignorar: eliminar las retenciones no es un «salto al vacío» fiscal. La pérdida inicial de recaudación se compensaría por el crecimiento de la actividad económica y el aumento en la recaudación de Ganancias y el impuesto a los débitos y créditos bancarios.

Aquí es donde debemos plantar bandera. A diferencia de las retenciones, que la Nación se queda íntegramente, el Impuesto a las Ganancias se coparticipa en un 57% a las provincias. Esto significa recursos automáticos y directos para nuestras comunidades. Además, el incremento en el impuesto al cheque fortalecería directamente al ANSES, lo cual beneficia a nuestros jubilados puesto que toda recaudación se encuentra afectada a dicho destino.

Una oportunidad

Si se eliminan los derechos de exportación, es el momento de rediscutir el reparto. Podríamos proponer el excedente generado por la eliminación de retenciones se destine específicamente a las provincias productoras soja, maíz, girasol, maní, trigo y cebada. La creación de un Fondo Especial de Productos Agropecuarios, distribuido por hectáreas sembradas, sería un acto de justicia distributiva simple.

Un trato igualitario para nuestra Región

No estamos pidiendo un privilegio, sino un trato equivalente al que ya tienen otras regiones:

  • Las provincias productoras de tabaco tienen Fondo Especial del Tabaco. 
  • La Patagonia cobra regalías gasíferas y petroleras, además el beneficio de la exención en el impuesto a los combustibles, pero reciben su coparticipación por este tributo.
  • Las provincias mineras perciben sus propias regalías y cuentan con las exenciones tributos nacionales y derechos de importación y exportación establecidas en 1993 en la ley de nro. 24196.
  • Existen regímenes de promoción histórica en Tierra del Fuego, San Luis, Catamarca, La Rioja y San Juan.
  • Mientras tanto, la CABA sigue siendo el distrito más subvencionado del país pese a tener el producto geográfico por habitante más alto del país.

Estos son algunos ejemplos sobre las ventajas que otras regiones obtuvieron, lógicamente estos beneficios en otras provincias no cayeron del cielo; fueron el resultado de años de liderazgos serios que lograron consensuar agendas entre todos los sectores políticos y económicos.

La creación de este Fondo Especial de Productos Agropecuarios, distribuido por hectáreas sembradas, según las estadísticas de los tres últimos años, obviamente le convendría a la Provincia de Santa Fe. Es mi deber, como rosarino proponer ideas que favorezcan a mi ciudad y a mi provincia, pero, además: es un acto de equidad. Solo, cabe recordar que Santa Fe desde los 90 exime toda la producción primaria de los impuestos sobre los ingresos y a los sellos, tema poco difundido, que le permite al sector agropecuario santafesino tener una ventaja competitiva con respecto a sus colegas de otras provincias.

Es hora de que la Región Centro comience a incorporar otras regiones, y pensemos en actuar como bloque más productivo del país. No es solo una cuestión de números, es una cuestión de dignidad productiva. 

¿No es hora de empezar a hacer lobby por lo nuestro?

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