Las razones del valor de bitcoin y el ABC para entender blockchain en 5 minutos

¿Sabías que en 2010 podías comprar un Bitcoin por solo USD 0,05? Hoy ronda los USD 66,000 y algunos piensan que seguirá subiendo. Pero ¿por qué vale bitcoin si no hay nada detrás?

Esta es una de las preguntas que más escucho en mi humilde cruzada por evangelizar sobre las ventajas de la tecnología blockchain. Existe una percepción de que al no tener un activo subyacente, la criptomoneda estrella no puede ser considerada una reserva de valor como el oro. Para responder suelo recurrir a la dialéctica, ¿cuál es el fundamento del valor del dólar?

La respuesta sorprende a muchos, el valor se lo otorga un consenso generalizado, una ficción colectiva. Es una historia que nos contamos desde que nacemos y que raramente cuestionamos. Ahí radica el concepto de moneda fiduciaria o fiat. El término «fiduciaria» proviene del latín «fiducia», que significa «confianza».

Al comprender esto, vemos que el dólar no es más que papel pintado (aunque con una tinta especialísima). Antes estaba respaldado en oro, pero en 1971 se eliminó el patrón oro, ya no puede canjearse el billete por el preciado metal. Hoy, lo que le otorga valor es la confianza depositada en el crédito del Gobierno de los Estados Unidos, que es el emisor.

Esta parece ser una de las razones por las cuales el peso se ha devaluado tanto en los últimos años, además de la emisión indiscriminada, claramente. En los `90, era 1 a 1 con el dólar. La confianza que la sociedad deposita en el emisor de la moneda es clave para su valor.

¿Qué tiene bitcoin de diferente? Bitcoin apareció a fines de 2008, como consecuencia de la crisis de las subprimes en Estados Unidos que colapsó el sistema financiero. Muchas personas perdieron sus hogares y dinero depositado en los bancos. Esta crisis hizo evidente para los ciudadanos que al depositar dinero en un banco, pierden el control directo sobre él, convirtiéndose en acreedores del banco. En caso de quiebra o de fricciones en el sistema financiero el usuario puede reclamar la restitución de su dinero, pero dependerá de la solvencia o de la resolución de los inconvenientes para que la Entidad Financiera cumpla.

En respuesta a este caos, Satoshi Nakamoto creó bitcoin, un sistema de pago electrónico basado en prueba criptográfica en lugar de confianza que permite transacciones directas entre partes (P2P) sin necesidad de un intermediario, denominado tercero de confianza. Básicamente, adiós bancos. Cómo respondieron los bancos y los gobiernos (que tienen el monopolio de la emisión de la moneda de un país) será tema de otra columna, no obstante, puedo anticiparles que la aparición de bitcoin no fue de su agrado.

Para entender el contexto histórico y las razones del colapso financiero, recomiendo la película “La gran apuesta” en Netflix que aborda el tema de manera accesible y entretenida.

La tecnología blockchain es el motivo por el cual bitcoin vale tanto, es una gran generadora de confianza. Sus ventajas con relación a otras tecnologías se fundamentan en función de quiénes almacenan la información y cómo se almacena.
La información es almacenada por nodos anónimos (computadoras) que forman una red distribuida globalmente, manteniendo siempre su versión más actualizada y que a través de un mecanismo de consenso, es decir, de reglas que deben seguir, validan y registran las transacciones de manera descentralizada.

El hecho de que todos los nodos estén interconectados asegura que, incluso si uno o varios nodos son hackeados, la información permanecerá intacta en el resto de los nodos. De esta forma se obtiene un registro inalterable, que todos pueden consultar pero ninguno puede controlar. Esto evita, entre otras cosas, que los Mark Zukerberg (Facebook e Instagram) o Elon Musk (Twitter, hoy X) de la vida, puedan decidir por ejemplo, cerrar o cancelar nuestras cuentas, simplemente porque en blockchains como la de Bitcoin nadie tiene el control (existen otros tipos de blockchain para otros usos que habilitan un mayor control).

La forma en que se registra la información, la hace inmutable. Para ello se utilizan cadenas de bloques (de allí el término blockchain) enlazados en forma cronológica que no pueden manipularse porque se basa en criptografía.

La criptografía asimétrica, es una técnica que otorga confidencialidad, integridad y autenticidad de la información a través del cifrado y descifrado de datos, protegiendo la transmisión de datos digitales. Una de las formas de encriptado es mediante el uso de las claves públicas y privadas, en tanto es la clave privada la que permite abrir la clave pública. Este es un principio fundamental en la seguridad de las transacciones en blockchain.

Un ejemplo muy básico para comprender la criptografía asimétrica es el de la caja con candado y el mensaje. En este, Ana envía a Bruno una caja en cuya cerradura hay un candado abierto y Ana es la única que tiene la llave del candado. Bruno recibe la caja, coloca dentro el mensaje dirigido a Ana y cierra el candado. Ahora Bruno ya no puede acceder al mensaje. Envía la caja a Ana y sólo ella puede abrir el candado para leer el mensaje. La caja con el candado abierto sería la clave pública y la llave del candado, la clave privada.

Para poder realizar transacciones con criptoactivos se utilizan Wallets (billeteras), que consisten en un software que permite interactuar con una dirección del sistema blockchain con la finalidad de realizar operaciones de transferencias o recepción de criptoactivos, actúa como un puente entre el usuario y la blockchain. En este contexto, la clave pública del usuario sería como el CBU bancario y la clave privada su contraseña.

Es importante resaltar que las criptomonedas son a blockchain lo que los e-mails son a Internet, es decir, representan una pequeña parte en toda su potencialidad, de manera que no se deben circunscribir las funcionalidades y ventajas que aporta esta tecnología a la utilización de aquellas.

Si solicitamos a Google que busque la definición de blockchain, muchos resultados indicarán que se trata de una base de datos distribuida, un sistema compartido para almacenar información o similar. Claramente, blockchain no es sólo una base de datos, entonces ¿qué es lo que diferencia a esta base de datos de otras posibles bases de datos?

Un ejemplo de una base de datos centralizada es el sistema de reservas de un hotel. Este sistema clasifica habitaciones por tipo, disponibilidad y precio. Sin embargo, este sistema no atribuye efectos jurídicos a la información, solo facilita su organización, los datos son ingresados por empleados del hotel y pueden ser modificados. Blockchain, por su diseño inmutable y transparente, confiere consecuencias jurídicas a la información registrada.

Si un registro es inalterable, hace prueba. Si cada transacción tiene un sello de tiempo (día y hora en que se registró en el bloque) podría referirse a ese dato como fecha cierta.
Esta tecnología otorga a los registros transparencia, trazabilidad, auditabilidad, seguridad, inmutabilidad, eficiencia, acceso permanente (no se restringe a determinados horarios), la posibilidad de realizar operaciones transfronterizas en forma casi inmediata, entre muchas otras ventajas.

Otra ventaja de la blockchain es que permite la tokenización, a través de la representación de activos físicos o digitales en criptoactivos. Las criptomonedas son solo una clase de tokens criptográficos. Existen también utility tokens (derechos a servicios o productos), security tokens (valores negociables) y assets tokens (representan activos subyacentes).

Con la tokenización surgen formas alternativas de financiamiento y nuevos modelos de negocios. Hace posible, por ejemplo, la venta de inmuebles en forma fraccionada permitiendo que cada micro inversor adquiera los derechos proporcionales de una unidad funcional o de un campo, representados en un token. De esta manera, puede obtener una rentabilidad por el alquiler o la plusvalía por la venta del inmueble, en relación a su participación. Este enfoque tiene el potencial de revolucionar el mercado inmobiliario, ya que lo hace accesible al público de menores recursos. El mismo concepto se aplica a otros sectores, como el deporte, los bonos de carbono, los instrumentos financieros, entre muchos más.

Las expectativas son impresionantes, se estima que el mercado de activos tokenizados podría alcanzar entre USD 10 y 16.1 billones para el año 2030, cifras que indican que esta tecnología llegó para quedarse.

Para profundizar un poco más les comparto el video de mi participación en “UNR Blockchain Day”: https://www.youtube.com/watch?v=aGSj7S2RK6k, donde intento responder a 3 preguntas en 30 minutos: ¿por qué nace blockchain? ¿cómo funciona? y ¿para qué se usa?

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