El escenario está planteado. Si bien la pelota todavía no está en juego, las palabras y expectativas ya golpean más fuerte que un gol en tiempo de descuento. Es que Estudiantes se quedó recientemente con el Trofeo de Campeones luego de vencer a Platense 2 a 1 en San Nicolás y deberá jugar en 2026 la final de la Supercopa Internacional ante Central. Sin dudas, será un partido que promete ser una batalla épica entre canallas y pinchas. Sobre todo luego de que el elenco platense le dio la espalda al representante auriazul en el pasillo tras ser coronado con el título de la tabla acumulada de 2025. Se vendrá una final y una previa tan mediática como llena de morbo, donde los egos, polémicas y declaraciones podrían llenar muchos espacios en los medios.
La Supercopa Internacional 2026 (se jugaría en Uruguay o Paraguay) ya se instaló con cierta mirada de reojo en Arroyito. Especialmente por el rival que tendrá frente a sus narices. Estudiantes se tornó en un equipo nada simpático para el pueblo canalla.
Cabe destacar que todo comenzó con una actitud que, si bien puede parecer menor en el gran esquema del fútbol, encendió la mecha de una confrontación que pinta para seguir escribiendo nuevos capítulos mediáticos.
Es que el pasillo de espaldas que Estudiantes le dio a Central en el Gigante de Arroyito, tras coronarse con la tabla acumulada de 2025, fue la chispa que desató la tormenta. Para la gente del pincha fue una muestra de respeto. Para el grueso de los mortales fue una falta de caballerosidad.
Tal es así que Gonzalo Belloso, en su rol de presidente de Central, no jugó al misterioso y se plantó con la frente en alto como todo argentino de bien.
“El pasillo fue descortés. Hay lugares para discutir todo, incluso para aceptar errores si alguien no estuvo de acuerdo con las formas. Ahora, que Central es un justo campeón lo demuestro con datos. Central fue el mejor equipo todo el año y en ese torneo el año que viene va a haber un campeón. Tan campeón es que al último campeón, que es Estudiantes, le sacó 24 puntos. Una rueda de un equipo competitivo”, describió el mandamás auriazul.
Por su parte, Juan Sebastián Verón (presidente del pincha), está ubicado en la otra esquina del ring. La Brujita lanzó declaraciones que bordean la ironía al referirse al título logrado por Central como fue que “se le falta el respeto al torneo y a lo que significa el fútbol, recibiendo un torneo que no lo es”.
Y agregó: “Ya empieza desde más arriba, hay que pensar antes las cosas. Estás exponiendo a tus jugadores recibiendo algo que no te corresponde y no estaba porque se le ocurre a alguien. Ahí ya hay una falta de respeto hacia todos los que estamos luchando para ganar una estrella”.
Cabe destacar que la postura de Verón no es casual. Estudiantes está enfrentada a la AFA porque su dirigencia está a favor de las sociedades anónimas deportivas. Otro dato no menor es que la Brujita además comulga la misma ideología política del presidente argentino Javier Milei.
Por eso, para los hinchas canallas, esta final que se jugará en 2026 en un escenario a definir es esperada con cierta ansiedad. Porque enfrente estará su nuevo enemigo deportivo público: Estudiantes.
