La canción, incluida en el álbum “The Clash UK” (1977), fue inspirada por los disturbios del Carnaval de Notting Hill de 1976, después de un enfrentamiento entre la policía y el público, donde los The Clash participaron.
La canción es una crítica a la apatía de la clase trabajadora blanca, que se mantenía al margen de las luchas contra la opresión de las minorías. El vocalista Joe Strummer afirmó que era un llamado a la acción, no un mensaje racista.
El conflicto comenzó cuando la gran patrulla policial que vigilaba el carnaval arrestó a un niño de raza negra por un supuesto robo ante lo cual la mayoría negra que participaba de la celebración reaccionó violentamente lanzando ladrillos a los uniformados. Cuando el conflicto explotó el bajista Paul Simonon se unió inmediatamente lanzando un ladrillo que por poco derriba a un motociclista y Strummer intentó incendiar un vehículo policial.
El Carnaval de Notting Hill es una celebración anual de la cultura caribeña en Londres desde 1966 y se lleva a cabo cada agosto durante dos días en las calles del barrio de Notting Hill, en el borough de Kensington y Chelsea. Dirigida por miembros de la comunidad afrocaribeña británica, atrae a cerca de un millón de personas al año, convirtiéndolo en uno de los festivales callejeros más grandes del mundo y en un acontecimiento significativo de la cultura Afrobritánica. En 2006, el público británico votó a favor de incluirlo en la lista de iconos de Inglaterra, pero en la edición de 1976 se pasó a recordar el «Carnaval de las Lágrimas».
Debido a su mensaje y a su título, causó controversia y algunos promotores se negaron a que la banda tocara la canción en concierto, temiendo que provocara desórdenes.
La canción se convirtió en una de sus canciones más conocidas y fue incluida en su primer álbum, que se convirtió en el disco más importado de la historia de Estados Unidos antes de que fuera lanzado oficialmente allí en 1979.

