La canción, incluida en el disco “Absolution” (2003), toma su nombre de un robo a un banco en Estocolmo, Suecia, en 1973, en el cual los rehenes desarrollaron un vínculo emocional con sus captores lo que se denominó “Síndrome de Estocolmo”.
El síndrome recibe su nombre del robo al Banco Kreditbanken en Norrmalmstorg, Estocolmo, en el que los ladrones mantuvieron como rehenes a empleados del banco del 23 al 28 de agosto de 1973. En este caso, las víctimas se apegaron emocionalmente a sus captores, e incluso los defendieron, tras ser liberados de su terrible experiencia de seis días. El término fue acuñado por el criminólogo y psicólogo Nils Bejerot, quien asistió a la policía durante el robo, y se refirió al síndrome en un noticiero. La mayoría de los rehenes se encontraban bien, pero uno se suicidó y otro cambió su nombre por el de uno de sus captores y desapareció.
Dom Howard señaló que el “Síndrome de Estocolmo” se refiere a una afección médica por la cual una persona se enamora de quien la ha secuestrado. “En 1973, unos ladrones de bancos intentaron robar un banco y tomaron a seis personas como rehenes, lo cual salió en televisión. Sin embargo, los rehenes acabaron defendiendo a los cautivos en un tribunal, y uno de ellos se casó con uno de los captores”.
A diferencia de la experiencia de las víctimas, la canción se escribió desde la perspectiva del agresor, mostrando una relación conflictiva y manipuladora. El narrador describe su control emocional sobre el otro, pero también la complejidad de esta relación, usando la idea del secuestro como una metáfora de una relación de pareja donde el amor y la dependencia se mezclan con el maltrato o la manipulación.
Cuando se reproduce el coro al revés, se dice que se pueden escuchar estas letras: «You can’t see me, we sneak off. I lost to love. Please … save the night wind and high above, I lost to love. Sing, save.»

