La canción, incluida en el álbum “Evita” (1996), fue escrita por Andrew Lloyd Webber y Tim Rice para el musical Evita, está inspirada en un discurso de Eva Perón.
Puntualmente el tema habla de un emotivo discurso que Evita dirigió al pueblo argentino desde el balcón de la Casa Rosada luego de que Juan Domingo Perón ganara las elecciones presidenciales.
La letra refleja su defensa ante las críticas, donde intenta explicar que, a pesar de su posición, su corazón y esfuerzos siempre estuvieron con el pueblo. La canción pide comprensión y apoyo, y afirma su dedicación al país y a su pueblo.
A través de la letra, ella pide que no lloren por ella, pidiendo comprensión y apoyo en lugar de lástima. Es una reafirmación de su conexión con el pueblo argentino y su entrega a una causa.
Madonna escribió en su diario que al interpretar el papel de Evita en la película de 1996 sentía a Eva Perón entrar en su cuerpo, como si fuera «un misil desde los pies atravesándolo al cielo», y que la acompañaban sentimientos de tristeza y felicidad.
Madonna escuchó una frase de Amalita Lacroze de Fortabat que la marcó: «a Evita le corría por las venas la dulzura de la venganza».
La canción fue originalmente por la cantante británica Julie Covington en 1976, pero fue Madonna quien la llevó a la fama mundial.

