La diputada provincial Alejandra Rodenas se mostró preocupada por “esta suerte de avanzada con respecto a las falsas denuncias”. Y detalló: “Yo no lo quiero plantear como un término de feminismo versus antifeminismo, pero hay una diferencia de volumen cuando se habla de las falsas denuncias y de la violencia de género. Yo he sido jueza penal y he recibido falsas denuncias, pero también es cierto que constituyen un porcentaje muy mínimo con respecto a otras situaciones que atraviesan al Poder Judicial, menos del 1%. Por eso me parece que hay una campaña política detrás de todo esto”.
_ Sería preocupante que haya una utilización política con un tema tan sensible.
_ Me preocupa que personas de la política, como Carolina Losada, estén tomando este tema como una bandera cuando en realidad me parece que detrás de esto hay una cierta demagogia punitiva. Hay una cierta búsqueda de sancionar a aquellas mujeres que son víctimas de violencia de género, que lo han sido y no lo pueden llevar al lugar donde tiene que ser investigado, que es el Poder Judicial. Hay un porcentaje altísimo de cuestiones vinculadas con la violencia de género que no son denunciadas. Por eso digo que el sistema judicial, que debe funcionar en un Estado de Derecho, tiene la capacidad instrumental de filtrar cuando hay una denuncia, una falsa denuncia o un falso testimonio. Además son dos delitos ya contemplados en el Código Penal. Y además de eso, esto no puede opacar la legitimidad de los reclamos de aquellas mujeres o de las infancias y de las niñeces que hoy son víctimas de violencia de género. Por eso digo que detrás de esta demagogia punitiva se esconde un doble sentido en todo caso, que es obturar el legítimo acceso a una respuesta por parte del Poder Judicial a los cientos de miles de casos que hay en la Argentina, y que lamentablemente el último lo vivimos con el caso de Sofía, que recibió incluso la solidaridad de la familia por parte de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe.
_¿Usted habla de una campaña?
_Yo no pongo en duda la legitimidad del reclamo de aquellos que son víctimas también de las falsas denuncias, pero ojalá esto no sea una campaña para silenciar a las mujeres y al movimiento de mujeres que tanto ha hecho por visibilizar y poner sobre la mesa de la discusión de los argentinos y de las argentinas sobre la violencia de género.
_ Le cambio de tema. A un año de las elecciones, ¿cómo está el justicialismo en Santa Fe?
_ El justicialismo cuando es oposición está en estado de deliberación. No solo en la provincia, sino en el país. Estos estados de deliberación me parece que son muy interesantes, son muy creativos. Generalmente lo potencian al peronismo, lo ponen en un lugar que creo que es fundamental en este momento de crisis de la institucionalidad en la Argentina, en un lugar central a la hora de conformar una propuesta y una respuesta para lo que vendrá. Creo que el peronismo está justamente en la búsqueda de la definición de un programa que sea realmente opositor, pero capaz de ofrecer a la sociedad una serie de cuestiones que tienen que ver con su historia, que tienen que ver con los principios, hasta les diría que han nutrido a su filosofía política y a su gestión de gobierno, pero adaptados al siglo XXI. En esa búsqueda estamos, en esos diálogos estamos, y me parece que todos esos diálogos tienen que converger en el sostén del aparato partidario. ¿Por qué digo esto? Porque en un momento de crisis conceptual, como está viviendo la Argentina, de crisis institucional, como está viviendo la Argentina, les diría casi una crisis civilizatoria, en espejo de lo que está ocurriendo en el resto del mundo, hoy en guerra, el peronismo tiene una responsabilidad fundamental a la hora de construir un nuevo paradigma, un paradigma que tenga que ver con el siglo XXI, que no niegue lo anterior, pero que sí sea una oferta accesible, comprensible, amable, empática, para una sociedad que está cansada, agotada, agobiada, y esperando de nosotros nuestra mayor responsabilidad ética y política.
_Germán Martínez, Diego Giuliano, Omar Perotti sin nombres que asoman como candidatos a gobernador. ¿Tiene que haber una oferta de nombres diversa o hay que encontrar también una síntesis en ese sentido?
_ A mí el único ismo que me contiene es el del justicialismo. ¿Y por qué te digo que es el único ismo que me contiene? Porque en la idea de la justicia, tan bastardeada, tan puesta en crisis, tan banalizada por el gobierno nacional y por algunos sectores del gobierno provincial, la idea de la justicia es una idea muy poderosa, es una idea muy potente. Tiene que ver con la justicia distributiva, tiene que ver con la presencia del Estado, pero de un Estado racional que no deseche lo privado, que crea la sinergia de lo público y privado. Tiene que ver con una idea acerca de la salud, de la educación, del empleo, de la productividad. Entonces, si hay un ismo que a mí me contiene, es el del justicialismo. Después, con todas sus versiones y con todas sus vertientes debemos hacer un enorme esfuerzo para encontrarnos. Y demostrarle a los otros que podemos ser una alternativa posible desde una altura ética que la política hoy no está demostrando. Hay que volver a generar, por lo menos en la provincia de Santa Fe, un nuevo contrato ético, un nuevo pacto que a la sociedad le sirva para volver a creer. Está absolutamente desesperanzada y absolutamente descreída de lo que nosotros le podemos ofrecer y decir en tantos sujetos políticos.
_ Hablaba de los ismos pero el judicialismo viene de una fragmentación porque hay sectores del peronismo que niegan el menemismo, otros niegan el kirchnerismo, otros al masismo. ¿Cómo se logra una unidad entre tantos ismo?
_ Las crisis son siempre una oportunidad. Argentina, más alla de que el modelo libertario esté intentando sostener la ficción con la cual llegó al poder, que era la ficción de la libertad al extremo con un Estado que no iba a estar presente. Cuando en realidad los Estados regulan, algunos con mayor intensidad, otros con menos intensidad. Frente a esa gran ficción a la que la sociedad adhirió seguramente porque había situaciones que desde nuestro gobierno anterior no habían sido resueltas. Pero también es cierto que las distintas expresiones del peronismo han resuelto la relación con la sociedad de forma diferente. Vos hablabas recién del menemismo, no hay modelo que se le acerque más a este modelo actual. Pero hubo demostraciones concretas de que Argentina puede crecer, que puede crecer cuando hay planificación, que puede crecer incluso cuando la adversidad es mucha. Puede crecer cuando los recursos naturales que tenemos son bien gestionados, son ordenados y además cuando se rompen esas falacias que son propias de una construcción política muy frágil como la de Milei. Entonces, vuelvo sobre tu pregunta. El peronismo tiene distintas vertientes, las ha tenido siempre, lo que no puede permitirse es no tener hoy un programa de gestión y de gobierno que lea la realidad del siglo.
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