No voto más, son todos iguales

Resentimiento. Un déjà vu. Un volver a sentir. Ese dolor moral que cala hondo y que fabrica bronca. Y decepción. Que devora la poca credibilidad residual. Porque se transforma en una profunda sensación de torpeza por haber pensado que esta vez sería diferente. Y así la indiferencia se corporiza como un escudo gigantesco para evitar una vez más el dolor de la imposibilidad de lograr una mejor calidad de vida.

Mientras tanto los forjadores del escepticismo social apuestan a profundizar una grieta que es la matriz histórica de la sucesión de fracasos. No incorporan el abismo cada vez más profundo entre ellos y la gente.

Porque los análisis políticos tienen sus laboratorios aislados de la realidad. De la convivencia ciudadana, donde habitan las consecuencias de la mala praxis y corrupción estructural.

Están enfrascados en sus propios intereses electorales sin siquiera reparar en un electorado cada vez más diezmado por la decepción.

“Yo no voto más”, es la frase urbana más recurrente en los últimos meses. “Son todos iguales”, es otra reflexión complementaria. “Van a terminar votando solo los fanáticos”, pronostica la mayoría atravesada por el hartazgo.

Los encuestadores bucean en la opinión pública la imagen positiva y negativa de los referentes de esta clase política devaluada. Donde la negatividad dominante impone condiciones. Y activa una previa de cara al 2027, año que asoma como el de mayor deserción a la hora de votar.

La mayoría ya se expresó en los últimos comicios. No le cree a los políticos en general. Y difícilmente pueda hacerlo.

Porque cuando la economía no da respuesta, la corrupción socava hasta las convicciones.

Porque los bolsos, la monja, las jubiladas prestamistas, los viajes injustificados, las casas compradas, La Rosadita, los hoteles, las rutas, Libra, los cuadernos, las escuchas, la esposa, los hijos y también la hermana, son partes de una saga que a Netflix le llevaría más de 100 temporadas para contarla. Larga. Tan larga como la historia de este resentimiento popular.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *