La canción, incluida en el álbum homónimo (1984), se inspira en el temor de la época por una guerra nuclear inminente
La canción nació en el contexto de la Guerra Fría y el miedo que todos sentían al pensar que se podía dar una guerra nuclear. Refleja una mezcla de melancolía y el deseo de vivir el momento, cuestionando el sentido de envejecer cuando el mundo parece estar a punto de terminar.
La letra nace bajo la sombra de la amenaza de una bomba atómica, lo que refleja un sentimiento de urgencia y la ansiedad de la época y más que solo celebrar la juventud física, la canción es un grito de rebeldía y una reflexión sobre el miedo a madurar y morir.
El público rápidamente tomo al tema como un himno de esperanza al que cantar para optar a la eterna juventud, sin embargo, desde el primer momento el grupo lo relacionó con la difícil situación política y social que estaban viviendo en la ahora extinta República Federal Alemana. De esta manera, lo que querían reflejar no era una actitud jovial, sino la enorme tensión que vivían derivada de la amenaza nuclear y la Guerra Fría.
«Fue una de esas canciones que simplemente surgió y se volvió un fenómeno. Nosotros éramos personas normales, así que fue un sueño hecho realidad, aunque luego tuvimos dificultades para manejar la situación a nivel psicológico. En cualquier momento todo podía salirse de control. Viéndolo en retrospectiva, parecía un enorme tablero de juego, pero hoy día tenemos terroristas de un lado y políticos locos del otro. La diferencia con respecto a aquella época es que en los 80 a la gente parecía agradable vivir con miedo, mientras que hoy tiene miedo en verdad», contó el vocalista Marian Gold.
“Forever Young” era, de hecho, el nombre con el que la banda se bautizó, aunque luego cambió de nombre y dejaron este título para su canción.

