El Azteca no late, se hunde

Parece un chiste. No lo es. El Estadio Azteca se caracteriza por ser escenario de épicos momentos del fútbol mundial. Pero ahora enfrenta un problema que va más allá de las tribunas y los goles en sí. Se está hundiendo justo con el Mundial al caer. Y no, no es una metáfora dramática. Es una alarmante realidad que tiene incluso a la NASA monitoreando desde el espacio con su satélite NISAR el orgullo mexicano, que albergará el partido inaugural de la Copa del Mundo el próximo 11 de junio. 

Hay una marcada preocupación en los organizadores del Mundial. Y no es para menos. El Azteca enfrenta una aguda crisis estructural debido al hundimiento progresivo del suelo de Ciudad de México. 

Los datos son alarmantes. El colapso del suelo alcanza una tasa de hasta diez centímetros anuales. Eso generó y provocó desprendimientos en las tribunas del mítico estadio que supo consagrar a Pelé y a Diego Maradona. Incluso, puso en jaque la seguridad del próximo evento mundial, pese a que muchos tratan de minimizar o hacer la vista gorda a este tema.

Lo cierto es que la estructura, que en 1966 se levantó como símbolo de modernidad y orgullo nacional, ahora se desplaza lentamente hacia su propia tumba. 

¿La causa? Según especialistas se debe a la clásica historia de la Ciudad de México, que está construida sobre el lecho seco del antiguo lago Texcoco es un territorio de arcilla que se “desinfló” más rápido que un globo en una fiesta infantil, debido a la extracción masiva de agua y el vaciamiento de los acuíferos. Eso marca que con la naturaleza no se debe jugar.

Para agregar un toque de ciencia e incluso misterio, la NASA no solo observa el caso desde la Tierra, sino que desde el espacio vigila cada movimiento del suelo con su satélite NISAR. La agencia estadounidense confirma que la masa hídrica, al ser extraída, crea un vacío mecánico que hace que la tierra se hunda lentamente, como si el suelo mismo quisiera desaparecer con todo lo que tiene construido. Es un fenómeno que, en términos populares, equivale a que la estructura colosal de cemento está siendo succionada por su propio subsuelo. Sería como una especie de autoabrazo letal.

Martín Govorcin (científico de la NASA) explicó que la masa hídrica extraída de las capas inferiores genera un vacío mecánico insostenible para el peso de la infraestructura construida en la superficie. «El agua extraída del acuífero se compacta bajo el peso de la ciudad que tiene arriba», dijo. 

Pero, ¿qué hay de los partidos? La Fifa ya tiene en su calendario cinco encuentros en el Azteca, incluyendo la apertura del mundial. Eso es innegociable en la industria que mueve miles y miles de millones de dólares.

Los ingenieros, ante las denuncias del público y las imágenes inquietantes que exhiben algunos pocos medios (sucede como en nuestra provincia que en muchos casos solo se ve lo que el gobierno quiere que se vea), mantienen una vigilancia constante.

A la vez hay que dejar sentado que aún no se logró la medida más sencilla y lógica: reducir el aforo o, en el peor de los casos, mover la sede. No hay tiempo. Tampoco intenciones pese a que la infraestructura de acceso, por su parte, está sufriendo inundaciones y fallas en la red de drenaje, en un país donde las lluvias parecen ser más una molestia que una bendición.

Mientras tanto, la Federación Mexicana de Fútbol guarda un silencio de misa. Quizá pensando en que un cambio de sede sería un desliz demasiado costoso. O tal vez simplemente prefiere dejar que la tierra decida cuándo será su momento de hundirse del todo. 

Lo que sí es seguro es que el Azteca, con su historia de glorias y leyendas, hoy en día enfrenta su mayor desafío: no colapsar.

Los datos satelitales confirmaron que la estructura colosal se desplaza de manera constante hacia abajo por la compactación del suelo arcilloso sobre el que fue edificada en 1966. ¿Por qué se produce el hundimiento del Estadio Azteca? El subsuelo de la Ciudad de México se asienta sobre el antiguo lecho seco del lago Texcoco, una cuenca compuesta por arcilla altamente comprensible que pierde volumen cuando se le extrae el líquido. El vaciamiento del acuífero aceleró la velocidad de la subsidencia urbana. Martín Govorcin, científico del Laboratorio de la NASA, explicó que la masa hídrica extraída de las capas inferiores genera un vacío mecánico insostenible para el peso de la infraestructura construida en la superficie. «El agua extraída del acuífero se compacta bajo el peso de la ciudad que tiene arriba«, afirmó Govorčin respecto a la deformación del terreno detectada por las ondas de radar de la misión espacial. ¿Qué riesgos corren los partidos de la Copa del Mundo? El calendario oficial de la FIFA asignó un total de cinco encuentros internacionales al complejo de Santa Úrsula, incluido el choque de apertura entre la Selección de México y Sudáfrica. Los ingenieros locales mantuvieron las inspecciones técnicas diarias tras las denuncias del público, pero no ordenaron restringir el aforo permitido de 87.500 espectadores. Los problemas incluyeron inundaciones severas en las avenidas de acceso como el Periférico Sur y la Calzada de Tlalpan debido al colapso crónico de la red de drenaje pluvial. Las corrientes de agua bloquearon los acceso principales al estadio durante tormentas recientes, lo que expuso las fallas logísticas a días de que comience el Mundial. Por su parte, la Federación Mexicana de Fútbol mantuvieron el silencio respecto a un posible plan de mudanza de la sede inaugural hacia los estadios de Guadalajara o Monterrey. Las refacciones exteriores se concentraron en las áreas VIP y los accesos peatonales. El Azteca acumuló hitos históricos como las consagraciones de Pelé en 1970 y Diego Maradona en 1986, pero hoy en día afronta su mayor desafío de ingeniería civil a las puertas del tercer mundial de su historia. 

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