DE LA LOCURA DE QUERER MUDARLO A LA VUELTA DEL TC

La vuelta del Turismo Carretera a Rosario es una realidad. Es una noticia que hace temblar a los que no entienden de deporte motor. Y a algunos que sí, por suerte. Después de siete años de ausencia, la emoción vuelve a invadir la “Cuna de la Bandera”. El próximo 25 de octubre, el autódromo “Juan Manuel Fangio” será escenario de uno de los eventos más esperados por los rosarinos: el regreso del TC, el campeonato más popular y apasionante de Argentina. Pensar que hace unos meses, un concejal local había tirado la idea de mudar el trazado y hacer un barrio cerrado.Tal vez,el edil buscó con esto subirse al podio de los medios, no por un proyecto serio sino por una loca e irracional propuesta que nunca podrá prosperar porque los terrenos se donaron para que siempre funcione un trazado.

En abril pasado, el propio presidente del Juan Manuel Fangio, Fabián Svegliati, había dejado abierta la chance de traer al TC antes de fin de año en declaraciones al programa fierrero Box Abierto. 

Ahora fue la propia ACTC la que oficializó este regreso. Será para encarar la Copa del Oro y Copa de Plata dentro del maravilloso universo del TC y TC Pista. Pero claro, seguramente no todos están contentos con esta gran noticia para Rosario. Especialmente, tenemos que hablar del concejal Oscar Cardozo, cuyo conocimiento en materia de autódromos parece ser tan profundo como una poza de agua en el desierto.

Es que hace unos meses, este representante rosarino decidió que la mejor idea era mudar el autódromo. Sí, como si la historia, los derechos donados para que se realice un autódromo en esa zona y el sentido común no tuviesen valor. 

La propuesta de Cardozo fue llevar la pista a otra zona y convertirla en un circuito regional, con la excusa de que “el Fangio se usa sólo 21 días al año”. Claro, es la misma lógica que usan quienes creen que un autódromo es solo un espacio para unos pocos días de carreras y que es mejor transformarlo en un barrio cerrado mediante un fideicomiso Los personajes privados interesados no podrán plasmar su deseo, claro está.

Por suerte, la historia y la ley están del lado del sentido común, ese que parece ser un idioma extranjero para algunos. Resulta que esas tierras, donadas con la condición explícita de que debían ser destinadas al autódromo, valían dos pesos en su momento. La realidad es que siempre fueron una zona inundable y difícil de aprovechar para otros propósitos. 

Pero ahora, con la magia de los barrios cerrados y las obras que se hicieron, esas tierras adquirieron valor y se convirtieron en un objeto de deseo para especuladores inmobiliarios.

El autódromo, con su historia bien rosarina, vuelve a ser protagonista. Y no solo eso: formará parte de la Copa de Oro y la Copa de Plata el 25 de octubre. Deja en evidencia además la ignorancia de quienes creen que el deporte motor es solo una actividad de unos pocos días al año. Tampoco ven que la ciudad se beneficia con los ingresos que genera una carrera de autos. O con todos los espectáculos que se vienen realizando. 

No obstante, hay un dato más. El intendente rosarino Pablo Javkin presentará la carrera esta semana junto al presidente de la ACTC, Hugo Mazzaccane. Y ahí mismo no solamente anunciará además que en 2027 también estará presente el TC en casa sino que podría lanzar una sorpresa extra.

Lo importante es que la vuelta del Turismo Carretera tiene luz verde. Será en el escenario donde Fangio dejó su huella en 2019 con una carrera memorable y donde miles de almas vivieron una fiesta bajo la lluvia. Así que, mientras algunos seguirán soñando con construir barrios cerrados en los entonces terrenos inundables, los amantes del deporte motor celebramos con humildad y raciocinio que Rosario vuelva a ser la capital de la velocidad y la adrenalina en la región.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *