Bernardi asumió la capitanía del barco en medio de un mar de incertidumbre

El DT interino tiene un reto titánico de revertir el magro presente de Newell’s en medio de un acto de supervivencia 

Incertidumbre. Presión. Urgencia. Así es la actualidad leprosa hoy en día. En un presente  marcado por la desesperación y la necesidad de cambio, la reciente asunción de Lucas Bernardi como técnico de Newell’s en lugar del despedido Cristian Fabiani no es solo un movimiento táctico. Es un acto de supervivencia. Esta decisión fue tomada luego del cónclave entre el presidente Ignacio Astore con el arco opositor. No fue casualidad. Responde ante todo frente a la necesidad imperante de revertir una situación que amenaza con hundir al club en las profundidades de la tabla de posiciones, entre otros temas salientes y sensibles para la comunidad rojinegra.

Bernardi, quien venía dirigiendo la reserva, asumió este desafío con la fuerte misión de evitar el naufragio. La designación de Lucas no solo es una apuesta deportiva. Se puede tomar como un acto de fe interna en un nombre que, a pesar de su escaso y pobre rodaje en primera, representa una esperanza de cambio en medio de la tormenta por lo que fue como jugador de la casa. 

También es para destacar que su nombre se puso sobre la mesa diálogo mediante la postura del candidato opositor Cristian D’Amico. 

La coyuntura no es sencilla. La Lepra involucionó en rendimiento bajo el ciclo del Ogro Fabbiani. A eso hay que sumarle que los refuerzos como Darío Benedetto, por citar un claro ejemplo, generó un gran malestar que trasciende lo deportivo. Por eso, el reto de LB7 es mayúsculo. Con solo tres fechas por delante, el tiempo no perdona y las decisiones deben ser tan inmediatas como certeras.

Claro que la historia de Bernardi en primera no es particularmente brillante. Todo lo contrario. Su primera tarea será descomprimir tensiones. Reactivar el espíritu de lucha del equipo y, sobre todo, lograr que los jugadores vuelvan a sentir que hay un objetivo posible en el horizonte cercano.

Newell ‘s busca en el entrenador interino un alivio. Alguien que pueda devolverle la confianza y encauzar a un plantel que necesita no solo resultados, sino también que deje de poner la mejilla en cada presentación.

¿Será Bernardi el salvavidas que Newell’s necesita para no hundirse? La respuesta aún está en las agitadas aguas rojinegras. Lo que está claro es que la institución necesita un cambio que le devuelva la esperanza de manera inmediata. 

Por eso, para el DT este es el momento de demostrar si su nombre será recordado como el técnico que salvó al club (el descenso acecha) o como el mismo personaje que escribió otro capítulo más en una historia de desencuentros y promesas incumplidas en su casa.

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