Al compañero Cleri se le escapó la tortuga 

Argentino no sale de su laberinto. El equipo está en terapia intensiva. Lucha a diario por no descender. A este combo hay que sumarle el bochorno que tiene como protagonista al gerenciador salaíto, Marcos Cleri. El ex diputado nacional por La Cámpora recibió una sanción que le prohíbe el ingreso a cualquier estadio de fútbol de la Argentina durante los próximos dos años. La medida fue tomada por el Ministerio de Seguridad de Santa Fe e implementada a través del programa nacional Tribuna Segura, luego de una denuncia penal por graves amenazas contra un árbitro asistente. Sin dudas, el futuro del club de barrio Sarmiento sigue sin ser color esperanza como los hinchas genuinos esperan.

Algunos personajes parecen estar más cómodos en el barro que en la cancha o en los propios escritorios. Encima, el currículum de gestión parece sacado de un manual de novato. 

Lo de Marcos Cleri es tan inentendible como repudiable. La información indica que el político y gerenciador albo fue denunciado por amenazas al juez asistente Nahuel Martín, el pasado 25 de abril en el partido ante J.J Urquiza. Recibió una dura y ejemplar sanción.

Martín, en su declaración, relató que fue asesorado por la Dirección Nacional de Arbitraje (DNA), y aseguró que Cleri le gritó: “Así que ustedes mañana vienen a dirigir las juveniles, la van a pasar mal, le vamos a cortar los dedos”.

Luego gritaba: “Yo tengo las llaves del club y no se van a salvar”. También le habría dicho más barbaridades con mucha más violencia que, según versiones, figura todo en el acta policial. Tal es así que un medio de Buenos Aires publicó los textuales.

Como dato extra hay que mencionar que el denunciante fue a la  comisaría 10° acompañado del juez principal, Leandro Fedele, y del otro asistente. También se informó que la DNA cambió los jueces de los partidos de inferiores del día siguiente en Argentino luego de lo comentado por Nahuel Martín.

Una vez que el Ministerio de Seguridad provincial tomó conocimiento de este acto irracional de Cleri, no vaciló. Actuó e implementó mediante el programa nacional Tribuna Segura una sanción de dos años de ingreso a cualquier estadio de fútbol de la Argentina. Como era de esperarse, el gerenciador salaíto apeló la sanción, pero no prosperó. Eso marca que en esta ocasión la violencia y la impunidad parecen no tener privilegios ni compromisos.

Para muchos hinchas de Argentino, Cleri se convirtió en un personaje caricaturesco con este accionar puntual. La realidad marca también que en vez de enfocarse en levantar un equipo que parece estar más cerca de la derrota que de la gloria, puso en evidencia que en el deporte, como en la vida misma, no hay lugar para los que prefieren la violencia.

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