La canción, incluida en el álbum “Hard Travelin’: Asch Recordings Volume 3” (1949), está inspirada en la tragedia ocurrida en Calumet, Michigan en la Navidad de 1913.
La canción narra la tragedia ocurrida durante una fiesta de Navidad en Calumet, Michigan, el 24 de diciembre de 1913 donde mineros en huelga y sus familias celebraban en el segundo piso del Salón Italiano. Alguien gritó «¡Fuego!» falsamente, provocando pánico. La mayoría de las 73 víctimas mortales eran niños atrapados en la escalera de salida.
Mineros en huelga y sus familias celebraban en el segundo piso del Salón Italiano su fiesta navideña, cuando los jefes que merodeaban afuera gritaron en el salón de fiestas que había un incendio y luego cerraron la puerta con llave. En un intento de escapar, todos corrieron hacia la puerta y, como estaba cerrada, 73 niños murieron en la estampida. Y fue esta broma, este momento de burla, lo que le impactó a Guthrie y lo llevó a escribir la canción
La canción en un tono crudo y directo refleja el dolor y la ira de la tragedia. La minería del cobre en Michigan estaba en medio de una amarga disputa laboral, y la tragedia fue vista como un resultado indirecto de la brutalidad corporativa contra los trabajadores. Guthrie compuso la canción años después, documentando el suceso con gran detalle, retratando la atmósfera de terror y la lucha de la clase trabajadora. Cuenta cómo la avaricia de la compañía minera llevó a que la Navidad terminara en una masacre.
La melodía de esta balada sirvió de base para que Bob Dylan compusiera su propia canción homenaje «Song To Woody» en homenaje a Guthrie.

