La canción, incluida en el disco de “Mon Laferte, Vol. 1” (2015), está basada en una profunda experiencia personal de Laferte, una ruptura amorosa con su pareja de entonces el músico y productor César Ceja.
La separación de Mon y César estuvo marcada por una infidelidad por parte de él, que llevó a la artista chilena a una profunda depresión y pensamientos suicidas.
«Tuve problemas de alcoholismo en esa época por la depresión. O sea, me levantaba y vámonos; empezó porque no podía dormir, el insomnio me llevó a querer tomar», confesó Mon.
La relación duró más de 6 años. Pero, pese a todo, siguieron siendo amigos y colaboradores hasta la muerte de Ceja, quien falleció el 3 de enero de 2022, a los 40 años de edad, en su natal Veracruz.
Laferte transformó este dolor en música, componiendo la canción como una forma de canalizar sus emociones y encontrar alivio en la creación artística.
Mon contó en una entrevista que “afortunadamente, una vez publicado el disco, empezó a conectar con la gente de una manera increíble que yo no podía creer, fue todo un éxito y pude pagar la luz».

