La canción, incluida en el álbum «Minutes to Midnight» (2007), fue inspirada por la devastación del huracán Katrina en 2005, especialmente en Nueva Orleans.
La letra critica la respuesta del gobierno, especialmente la del presidente George W. Bush, a la catástrofe y a la lentitud de la recuperación.
El Katrina fue un ciclón tropical devastador que impactó fuertemente la costa del Golfo de los Estados Unidos, especialmente Nueva Orleans, el 29 de agosto de 2005.
La ciudad de Nueva Orleans sufrió daños severos, incluyendo inundaciones catastróficas, con gran parte de la ciudad bajo el agua. La tormenta, con vientos de hasta 280 km/h., causó más de 1.800 muertes y daños estimados en más de 150.000 millones de dólares.
Las inundaciones se debieron a la falla de los sistemas de diques de la ciudad, que estaban diseñados para protegerla dejando al 70% de las viviendas de Nueva Orleans dañadas por el huracán.
El Centro Nacional de Huracanes consideró al Katrina como uno de los más letales en la historia de Estados Unidos.
La canción también explora temáticas de fracaso, relación rota y preocuparse por «la idea de quedarse sin tiempo».

