La canción, incluida en el álbum “National Ransom” (2010), está inspirada en los atentados terroristas al subterráneo de Londres en 2005.
La canción, de corte político, retrata el miedo y la impotencia tras los atentados terroristas en el subterráneo de Londres del 22 de julio de 2005. La letra describe el desconcierto de un hombre inocente en un escenario de tensión.
La canción se sitúa explícitamente el 22 de julio de 2005, el día en que un hombre brasileño inocente, Jean Charles de Menezes, fue asesinado por error por la policía en el metro de Londres tras los atentados fallidos del día anterior.
Jean Charles de Menezes era un electricista brasileño que vivía en Londres. El 22 de julio de 2005 fue asesinado por la Policía Metropolitana londinense en la estación de metro de Stockwell, tras ser identificado erróneamente como el terrorista islamista Husein Osman, uno de los fugitivos implicados en los fallidos atentados del día anterior. El suceso tuvo lugar en el contexto de la tensión producida por los atentados terroristas de Londres del 7 y del 21 de julio del mismo año y amparado por la doctrina policial inglesa de «tirar a matar» a potenciales terroristas suicidas.
La letra refleja el miedo, la desorientación y la fragilidad humana ante la violencia, conectándose con la impotencia de los refugiados o soldados. No solo narra el hecho, sino que crea una atmósfera de «calor y «cemento fantasma» («ghost cement»), buscando transmitir el trauma emocional de la situación.

