Mientras el faro de la pasión apunta al Mundial, los hinchas de Newell ‘s siguen con suma atención los pasos lentos que se dan dentro del club. La comunidad leprosa sabe que el futuro deportivo sigue en juego. La reconstrucción debe comenzar de una vez por todas. La expectativa y deseo es que esta vez, desde las cenizas, la Lepra vuelva a alzar vuelo. Por eso es que el desafío en este mercado de pases apunta a una renovación radical tan necesaria como urgente.
La historia rojinegra es un constante relato de altibajos. Las últimas gestiones dejaron heridas abiertas. El pasado reciente volvió a ser muy opaco. El presente exige una transformación profunda.
Nadie pone en tela de juicio que el club viene de protagonizar años de decadencia deportiva e institucional. Por eso es que la Lepra se encuentra en la actualidad en una encrucijada. Debe volver a levantarse y recuperar ese lugar que hace mucho tiempo supo tener en la élite del fútbol argentino.
Claro, el escenario y panorama no es sencillo. No obstante, la voluntad de renacer está clara. Y en ese camino, el presidente Ignacio Boero sabe que no hay margen para errores en este mercado de pases. Por eso está decidido a realizar un mercado quirúrgico debido al delicado diagnóstico.
El primer semestre de Boero al frente de la institución fue, cuanto menos, muy complicado. También es verdad que heredó una pesada mochila de deudas como además una estructura desordenada y un plantel diezmado.
Por eso, la prioridad para este mercado de pases es reforzar con algunos apellidos de peso. Se necesitan jugadores que marquen la diferencia e inyecten solidez al equipo. La idea dirigencial es evitar repetir errores del pasado, donde compras impulsivas o decisiones apresuradas solo agravaron la situación.
La inversión debe ser medida, estratégica. Hay que apuntar a un equipo que, bajo la dirección técnica de Frank Darío Kudelka, pueda moldearse con una identidad clara y una mentalidad competitiva. Algo que hace tiempo no sucede en el club.
Para el DT tampoco será un semestre más o un torneo de transición. Será crucial. Y Kudelka lo sabe mientras encabeza sin pausa la pretemporada en el predio Griffa. De hecho, tiene claro su rol: no solo deberá armar un equipo competitivo, sino también convertirlo en protagonista del torneo. Por eso es que la llegada de jugadores
importantes será la primera piedra para cimentar esa idea. De lo contrario, será más de lo mismo.
Luego de un primer semestre complejo, donde el rendimiento no acompañó, ahora la presión creció. La exigencia será máxima. También la oportunidad de volver a ilusionar a la hinchada con un proyecto que vuelva a poner a Newell ‘s en la lucha entre los de arriba. Debe salir del barro de una vez.
Los errores del pasado, las gestiones que no supieron administrar los recursos y los fracasos deportivos pesan en la memoria de todos los leprosos. Es momento de dejar atrás las excusas y enfocarse en una estrategia firme. La urgencia es máxima. Boero y su equipo deben demostrar que tienen muñeca para administrar al club. De lo contrario, terminarán naufragando como todos sus antecesores y el club seguirá devaluándose como la moneda argentina.
