Newell’s sigue firme por la ruta del colapso

Lo que resulta más inquietante aún es la total falta de respuestas dentro de la cancha

Newell’s sigue ratificando ser el peor equipo del fútbol argentino. El pobre empate frente a Platense en el Coloso fue una nueva demostración de que continúa firme por la ruta del colapso deportivo. No es casual que no haya ganado un partido hasta la fecha. Preocupa la puesta en escena en cancha y la notable pasividad para revertir el delicado cuadro de situación. El torneo sigue cursando las fechas y la Lepra no sale del fondo. Nadie quiere hablar de descenso, pero es inevitable no pensar. Restan muchas fechas por delante, es verdad. Como también que de seguir así podría crujir su estadía en el gran circo.

El 2026 comenzó siendo alarmante para la comunidad rojinegra. Se percibe en los hinchas el perfume a temor a perder la categoría si no se  cambia el rumbo.

En el horizonte está el descenso. Newell’s debe ponerse de pie. Todavía tambalea de lo lindo. Tal vez porque quedó en el inconsciente el hecho de que recién pudo mantenerse en primera faltando dos encuentros para que se bajara el telón de la temporada.

La realidad indica que se renovó el plantel. También que no parece porque todo sigue igual que la pasada campaña. El escenario parece sacado de una pesadilla recurrente, pero es real. 

Newell’s continúa navegando en aguas turbulentas. No puede, o no sabe, cómo encontrar el rumbo, ni la brújula que garantice un mínimo de estabilidad. La Lepra representa ser el peor equipo del fútbol nacional. Es una sombra de lo que alguna vez supo ser.

Sin embargo, lo que resulta más preocupante es la desesperanza en los hinchas. Y eso parece que se instaló en el vestuario. De lo contrario, no se explicar la falta de ideas que hay en cada jugador. Tampoco la poca intensidad y la falta de liderazgo. 

Para colmo, el empate con Platense (1 a 1), lejos de ser un alivio por haber cortado una batería de derrotas, dejó un sabor amargo. La sensación fue que se escaparon puntos valiosos, pero viendo cómo jugó Newell’s hasta podría decirse que rescató una unidad.

La amenaza del descenso se cierne como una sombra ineludible. La inquietud es creciente. La sensación de incertidumbre se respira a pleno en cada rincón del Coloso Marcelo Bielsa. La esperanza de que algo cambie se diluye con cada jornada o con cada partido sin alma que se juega.

No hay margen para excusas. Tampoco para distracciones. El tiempo apremia. La realidad es contundente. Newell’s está en peligro de colapsar realmente en este 2026. 

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