La canción, incluida en el álbum “C’est Chic” (1978), está inspirada en las largas colas de espera para entrar en la conocida discoteca neoyorquina, Studio 54, su clientela exclusiva y sus porteros descorteses.
Según el guitarrista Nile Rodgers, la canción fue ideada durante la víspera de Año Nuevo de 1977, como resultado de que a él y al bajista Bernard Edwards se les negó la entrada a la famosa discoteca, donde habían sido invitados por Grace Jones, debido a que ella no lo notificó al personal de la disco.
Nile dijo que la letra del estribillo era originalmente «fuck off!» en lugar de «freak out». «Fuck off!» (vete a la mierda) fue lo que le había dicho el portero cuando les cerró la puerta; primero se cambió a «enloquecerse» después de que Rodgers reflexionó que no podrían decir «vete a la mierda» en la radio, así que lo cambió a «‘freak out'» (enloquecerse).
Paradójicamente, la canción que nació de un rechazo para poder acceder al prestigioso club fue solicitada tantas veces que los DJs de Studio 54 tenían que ponerla hasta diez veces por noche, mientras Nile Rodgers disfrutaba de tragos gratis en el club escuchando «Le Freak».
Studio 54 abrió sus puertas en abril de 1977 en un antiguo teatro y estudio de televisión en Midtown Manhattan. Se transformó en una legendaria discoteca, propiedad de Steve Rubell e Ian Schrager. Studio 54 se convirtió en el epicentro del hedonismo, la música disco y la cultura de celebridades, famosa por su glamour, exclusividad, fiestas extravagantes y un ambiente de total libertad. El consumo de sustancias era abierto y generalizado, alimentando la atmósfera de frenesí. El club atrajo a celebridades como Andy Warhol, Michael Jackson, Diana Ross, David Bowie, Grace Jones, y Cher, creando un ambiente de ensueño.
La disco cerró en enero de 1980 después de que Rubell y Schrager fueran condenados por evasión de impuestos. A pesar de su corta vida (solo 33 meses), se convirtió en un fenómeno cultural que cambió la vida nocturna para siempre, inspirando películas, libros y documentales.
La política de la puerta era famosa por dejar fuera a mucha gente, creando un aura de misterio y deseo. El edificio que otrora fuera la disco elegida por el ambiente del jet set es ahora un teatro de Broadway, aunque el nombre y el espíritu de Studio 54 siguen vivos en la cultura popular.

