La canción, incluida en el álbum “Dr. Feelgood” (1989), está inspirada en la experiencia de Nikki Sixx al ser resucitado tras una sobredosis.
El 23 de diciembre de 1987, en el cuarto de hotel de Slash en Los Ángeles, durante la gira “Appetite for Destruction” con Guns N’ Roses, Sixx sufrió una sobredosis de heroína, en la ambulancia camino al hospital, dejó de respirar y se le declaró muerto por unos minutos, hasta que fue reanimado con inyecciones de adrenalina en el corazón.
La canción plasma la experiencia de casi morir y ser revivido, luego de vivir esta experiencia Sixx escribió la letra basándose en la frase que escuchó de los paramédicos, «kickstart my heart» (arráncame el corazón), fue usada para describir la sensación de la adrenalina que lo trajo de vuelta a la vida.
Se dice que, al llegar al hospital, el bajista de la banda se quitó los tubos y se salió del hospital, se fue en un coche y volvió a seguir inyectándose heroína.
«Era una canción que había escrito muy rápido y que había llevado al ensayo. Pensé que era un descarte, algo que encajaría en “Too Fast For Love”. Pero cobró vida propia y encajó en el álbum mucho mejor de lo que debería», contó Nikki.
Una segunda historia sobrevuela el revivir de Nikki, ya que el baterista de Guns N’ Roses, Steven Adler, dijo que fue él quien revivió a Sixx antes de que llegaran los paramédicos.
“Él escribió que los paramédicos le hicieron esa cosa de “Pulp Fiction” con una jeringa. Pero no fue así, lo arrastré a la ducha con la mano rota y la mía enyesada, lo metí dentro, le eché agua fría y empecé a golpearlo en la cara con la escayola. Y de repente, el morado de su cara desapareció. Justo en ese momento, llegaron los paramédicos, lo sacaron de la ducha como si fuera un muñeco de trapo, lo dejaron en la sala y le hicieron compresiones torácicas. Y eso fue todo. Pero le salió un temazo. Al fin y al cabo, es entretenimiento”, contó Adler.

