La canción, incluida en el álbum “Born This Way” (2011), está inspirada en la traición bíblica y en exnovios infieles.
La canción invita a abrazar la propia virtud y el pecado para avanzar. Utilizando la metáfora invita a aceptar la oscuridad personal, perdonar demonios del pasado y superar relaciones tóxicas.
Gaga explicó que la canción nació de la traición de un exnovio y su obsesión con la banda Judas Priest, mezclado con la figura bíblica de Judas Iscariote. Representa la lucha interna entre el bien (Jesús) y el mal (Judas).
Más allá de la traición, Gaga definió la canción como una forma de «honrar la propia oscuridad interior para poder avanzar hacia la luz», aprendiendo a perdonar los errores del pasado.
Gaga explicó que «Judas» habla de enfrentarse a los propios demonios. «Tienes que analizar lo que te atormenta y perdonarte para poder seguir adelante. Es muy divertido bailarlo y suena como si fuera un disco de pop priest», señaló Lady.
«La escribí rapidísimo. Para ser sincera, el proceso creativo de todas las canciones del álbum dura aproximadamente 15 minutos. Son 15 minutos de vomitar mis ideas creativas en forma de melodías, generalmente, o progresiones de acordes y melodías, y algún tipo de tema o letra. Y luego paso días, semanas, meses, años afinándolas. Pero la idea es que uno honra su vómito», contó Gaga.
El video, lanzado en Semana Santa de 2011, generó controversia por sus referencias religiosas, donde Gaga interpreta a una especie de María Magdalena moderna. Gaga aclaró que no buscaba atacar la religión, sino usar el arte religioso para contar una historia de redención. La Liga Católica condenó a la artista por el supuesto uso de imágenes religiosas y también la condenó por estrenar la canción y el video aparentemente a propósito cerca de Semana Santa y Pascua.

