La canción, incluida en el álbum homónimo (1973), está inspirada en una experiencia real de la vida de la cantante.
Parton se inspiró en una cajera de banco pelirroja que coqueteaba con su esposo, Carl Thomas Dean, poco después de casarse. La cajera del banco se encaprichó con Dean, y este disfrutaba ir al banco por la atención que ella le prestaba. Dolly bromeaba sobre la cantidad de tiempo que su esposo pasaba allí.
«Ella se había encaprichado de forma terrible con él y a él le encantaba ir al banco porque ella le prestaba mucha atención. Se convirtió en una especie de broma interna entre nosotros, yo le decía ‘Demonios, pasas demasiado tiempo en el banco, no creo que tengamos tal cantidad de dinero’», contó Dolly.
A diferencia de una canción de confrontación, en la letra la protagonista ruega a la mujer (Jolene) que no le quite a su esposo, reconociendo su inigualable belleza.
Dolly Parton y Carl Thomas Dean mantuvieron un matrimonio ejemplar y sumamente privado durante 59 años, desde 1966 hasta el fallecimiento de Dean el 3 de marzo de 2025 a los 82 años.
Si bien la canción lleva como nombre “Jolene” y se repite un total de 31 veces en la letra la mencionada mujer no se llama así. El nombre proviene de una pequeña niña de unos ocho años que luego de un concierto le pidió autógrafo a Dolly.
«La niña era preciosa, tenía un hermoso pelo rojo, una piel perfecta y ojos verdes. Le dije ‘Eres lo más precioso que he visto nunca, ¿cómo te llamas?’. Y ella respondió ‘Jolene’. Yo lo repetí y dije ‘Suena como una canción. Voy a escribir una sobre tu nombre'», contó Parton.

