La canción, incluida en el álbum “Parallel Lines” (1978), está inspirada en la tumultuosa relación entre Debbie Harry y Chris Stein.
La letra describe la vulnerabilidad y la desilusión amorosa, comparando la fragilidad de un amor fallido con el cristal. La letra de la canción le da un giro al tema tradicional del desamor. Debbie Harry explicó que: «Estaba cansada de oír a cantantes escribir o cantar sobre ser derrotadas por el amor. Así que dije: ‘Miren, también hay muchas chicas que simplemente se marchan'»
Debbie Harry y Chris Stein, miembros de Blondie y además pareja, escribieron la primera versión de esta canción a principios de 1974, poco después de conocerse. No tenían un título definitivo para la canción y la llamaban simplemente «The Disco Song». No fue hasta que grabaron la canción en 1978 que Stein ideó el título «Heart Of Glass».
«Empezamos a componer esa canción en 1974 y no la publicamos hasta muchos años después. La probamos en directo de muchísimas maneras diferentes. Experimentamos con todo tipo de estilos y géneros. Sabíamos que aún no estaba bien, pero nos gustaba mucho y seguimos tocándola, y pasaron bastantes años hasta que lo conseguimos”, contó Debbie.
Debbie y Chris se conocieron a mediados de los 70 y se convirtieron en pareja poco después de formar la banda, manteniéndose unidos durante su periodo de mayor fama a finales de los 70 y principios de los 80. A finales de los 70, ambos lidiaban con la adicción a la heroína mientras creaban éxitos como «Heart of Glass» y “Dreaming». A principios de los 80, la pareja enfrentó problemas económicos y enfermedades. En 1983, Stein enfrentó una rara enfermedad autoinmune (pénfigo), lo que llevó a Harry a hacer una pausa en su carrera para cuidarlo, periodo en el que la banda tuvo severos problemas financieros. La relación terminó alrededor de 1989, pero tras su separación amorosa, mantuvieron una amistad estrecha, tanto es así que Debbie se convirtió en la madrina de Akira y Valentina, las hijas de Chris con la actriz Barbara Sicuranza.

