La canción, incluida en el disco “Pablo Honey” (1992), nació de la experiencia personal de Thom Yorke en la universidad, donde se sentía inseguro y atraído por alguien que no le correspondía.
Yorke se inspiró en sus propias inseguridades y en una experiencia personal donde vio a una chica que le gustaba la cual frecuentaba la lujosa Little Clarendon Street en Oxford e inesperadamente asistió a un concierto de Radiohead.
Thom admitió que sus inseguridades estaban relacionadas con su apariencia física, particularmente con su ojo izquierdo, que había tenido problemas desde niño.
La letra expresa sentimientos de inferioridad y de no encajar, y el estribillo «I’m a creep, I’m a weirdo» encapsula la sensación de ser un marginado.
Yorke dijo que no estaba contento con la letra y pensó que era «bastante una mierda», a su vez Greenwood dijo que “«Creep» era de hecho una canción feliz sobre reconocer lo que eres”.

