La canción, incluida en el álbum “Player” (1977), está inspirada en la doble ruptura amorosa de los compositores, Peter Beckett y J.C. Crowley.
Peter Beckett estaba deprimido tras una ruptura de cinco años con su novia, y compartió sus sentimientos con su amigo J.C. Crowley, quien pasaba por algo similar.
Beckett se sintió devastado tras terminar su relación, y Crowley quien vivía una situación similar, colaboró para plasmar esa tristeza y arrepentimiento en una canción que se convirtió en un éxito número uno, capturando la universalidad del amor perdido y el deseo de una segunda oportunidad.
Peter afirmó que la inspiración para componer esta canción vino luego de la ruptura amorosa de él con su entonces novia. Luego de cinco años de relación, el término de esta dejó bastante deprimido al músico, quien se dio la tarea de dejar plasmada toda su tristeza en las estrofas de «Baby Come Back».
Ambos vertieron sus emociones en la canción, escribiéndola en apenas unas horas en una noche, lo que le dio un sentimiento muy personal y auténtico. La letra habla de errores cometidos, del deseo de volver y de la lucha interna por aparentar fortaleza mientras se sufre, resonando con cualquiera que haya experimentado la pérdida.
Según Beckett, la canción se escribió con rapidez, les llevó cerca de tres horas en una noche y una hora de la noche siguiente pasaron a pulirla y decía que la canción tenía “tanto sentimiento personal, que sabían que tenían algo en especial”. Luego de haberla compuesto, decidieron estrenarla tocándola en distintos bares y clubs de California.

