La canción, incluida en el álbum “Secret Story” (1992), está inspirada en el romance que mantuvo Pat con una guitarrista y cantante brasileña Shuzy Nascimento.
No solo la canción está inspirada en Shuzy, todo el álbum es conceptual y relata una historia de amor real entre ambos.
Concebido casi como la banda sonora de una película imaginaria, la canción y todo el disco funcionan como una crónica de su relación, pasando de atmósferas románticas a fases de melancolía y tristeza.
Pat conoció Shuzy en el club “JazzMania” de Río de Janeiro, Brasil, a finales de los 80. Luego de un par de años juntos la relación se volvió incompatible con el estilo de vida del guitarrista, quien realizaba giras de casi 300 conciertos al año. Shuzy no pudo soportar esta vida itinerante y terminó poniendo fin al romance.
Metheny utilizó los sentimientos derivados de esta separación para componer lo que él mismo describió como «los mejores 20 minutos de música que he escrito jamás», que conforman la parte final del disco.
Su breve pero significativo romance con Nascimento, y su posterior ruptura debido a su exigente agenda de giras, inspiraron lo que muchos consideran su obra maestra.

