La canción, incluida en el disco “Montage of Heck: The Home Recordings” (2015), está inspirada en experiencias personales de Cobain en su juventud.
Refleja la infelicidad de Kurt durante su adolescencia en Aberdeen, Washington, a la que describía llena de intolerancia y madereros, lo que moldeó su personalidad rebelde. Narra una historia cruda y vergonzosa de humillación personal, construida como una obra de arte que refleja el dolor y la alienación vividos en su ciudad natal.
Este relato hablado pertenece a la edición de lujo de “Montage of Heck: The Home Recordings”, que fue la banda sonora de la película “Kurt Cobain: Montage of Heck”. En el monólogo, Cobain narra la historia de su descubrimiento de la marihuana en su adolescencia y su intento fallido de perder la virginidad con una chica con necesidades especiales de la escuela. Con la aleccionadora vergüenza que experimentó después, Cobain recuerda cómo se tumbó sobre las vías del tren en un intento fallido de suicidio.
“Refleja las experiencias vitales de Kurt. Nunca lo he dicho públicamente, pero estoy bastante seguro de que es una historia de origen que Kurt estaba ocultando metafóricamente, porque una de sus primeras experiencias sexuales fue claramente increíblemente humillante y vergonzosa para él, y eso es lo que refleja. Cuando empiezas a adentrarte en el arte de Kurt e intentas deconstruirlo, pierdes la esencia”, señaló Brett Morgen, director de la película.
Si bien no llega a ser una canción completa, ya que no contiene música, solo un arreglo de palabra hablada de Kurt, es Cobain y Cobain es sinónimo de música y genialidad.
“Montage of Heck: The Home Recordings” es un disco que es una compilación post mortem de grabaciones caseras hechas por Kurt Cobain que se usaron como la banda sonora de la película “Kurt Cobain: Montage of Heck”, publicado póstumamente el 13 de noviembre de 2015 por Universal Music. El álbum se publicó como un CD de 13 pistas estándar, un álbum de lujo de 31 pistas y un casete de audio.

