La canción, incluida en el álbum “Raro” (2006), se inspira en una experiencia real de Roberto Musso.
Según contó Musso, en medio de la creación del álbum Raro, el vocalista de la banda, al ver que su gata tenía hambre decidió ir a una tienda cercana, pero este proceso le llevaría aproximadamente dos horas ya que en el trayecto había personas que lo detenían al reconocerlo, así obstruyendo su paso. Al llegar a la tienda buscó el alimento para su mascota, pero se detuvo a hablar con alguien sobre qué alimento es mejor, lo cual le tomó una gran cantidad de tiempo.
Al regresar a su casa y pensar en lo sucedido, le pareció una buena idea tomarlo como concepto para un nuevo sencillo, en el cual se relate la historia ficticia sobre una persona que no importa quién es, yendo a la casa de alguien quien tampoco importa quién es. En la realización del video de la canción se usaría como inspiración para el ritmo la forma en que caminaba Roberto.
“El trayecto que debía haber demorado dos minutos o tres, estuve como veinticinco minutos, media hora, más o menos. Y dije, bueno, ¿por qué no escribir una canción de un tipo que no importa dónde va ni para qué va, pero que cuente todo lo que le va sucediendo en su trayecto? Y también me gustó como que fuera un paralelismo entre la vida misma, digamos, que a veces no sabemos ni de dónde venimos ni a dónde vamos, pero lo importante es lo que va sucediendo en el corredor de nuestras vidas. Así que bueno, gracias al hambre de mi gata, fue que surgió ‘Yendo a la c casa de Damián’”, conto Musso.
Aunque inspirada en algo simple, la canción se interpreta como una metáfora de la vida, donde el proceso de vivir (el trayecto) es más significativo que el destino final, la muerte (la casa de Damián).
En el proceso de idear un nombre para la canción, se tomó como base el libro “Demian” del escritor alemán Hermann Hesse, el cual relata el camino de la niñez a la madurez del personaje principal Emil Sinclair. En este caso se hispanizó el nombre de la obra, pasando de ser Demian a Damián.

