La canción, incluida en el álbum “Transformer” (1972), está inspirada en las vidas de personajes marginados y figuras del entorno de Andy Warhol.
La letra cuenta sus diversos viajes a Nueva York, narrando las vidas las superestrellas transgénero Holly Woodlawn y Candy Darling, también menciona a Joe Dallesandro, Jackie Curtis y Joe Campbell, todos personajes que habitualmente asistían a “The Factory”, el estudio neoyorquino de Andy Warhol.
Reed inmortalizó a estas figuras de “The Factory”, mostrándolas con una mezcla de cariño y dureza, destacando sus luchas y su valentía en un mundo que las marginaba. Aborda abiertamente temas como el travestismo, la prostitución y el uso de drogas, algo muy atrevido para la época, pero recibió amplia difusión en la radio.
Explorando temas de identidad, sexo y drogas con ternura y crudeza, «Walk On The Wild Side» se convirtió en un himno underground y un éxito inesperado. La canción celebra la diversidad de la escena contracultural neoyorquina de los 70.
“Escribí sobre personas que conocía y de dónde vengo”. “Cada canción que compuse en mi vida, la he tratado de escribir emocionalmente. Todas están diseñadas para tratar de causar una emoción y siempre tratan sobre el conflicto”, contó Lou.
Hoy día la expresión “Walk On The Wild Side” («Un Paseo Por El Lado Salvaje») suele utilizarse coloquialmente en EE.UU. como referencia a un momento de desenfreno, una ocasión o incidente que implica un comportamiento aventurero, arriesgado o moralmente cuestionable.

