La recaudación nacional sufrió una caída real interanual del 6,7% en el primer cuatrimestre, obligando al Gobierno Nacional a sostener el superávit mediante una «motosierra» implacable sobre el gasto público. El foco, esta oportunidad son los subsidios de las «zonas frías», y ello, se traduce que en el sur de la Provincia de Santa Fe vamos a sufrir un fuerte recorte y pasaremos de un descuento automático a un criterio exclusivamente socioeconómico. El subsidio se reservará únicamente para aquellas familias cuyos ingresos no superen las tres Canastas Básicas.
Por ello, es necesario revisar los enormes beneficios que retienen ciertas regiones, hoy en esta columna, vamos comenzar por regalías petroleras y la exención del impuesto a los combustibles en el sur del país.
Las regalías: Un patrimonio exclusivo que redefine el mapa
Las regalías petroleras no constituyen un recurso tributario. No demandan un sacrificio de los fiscos provinciales ni de sus habitantes, sino que son recursos originarios derivados del uso del patrimonio estatal. En Argentina, corresponden a las Provincias porque el artículo 124 de la Constitución Nacional así lo establece.
Sin embargo, estos ingresos extraordinarios han transformado por completo el mapa fiscal de la República Argentina. Los datos oficiales de la suma de dólares percibidos por regalías de crudo durante 2025 hablan por sí solos:

Veamos Neuquén lidera la tabla con una recaudación de USD 1.165.758.331, consolidando un crecimiento sostenido desde los USD 328 millones en 2019. Mientras que Chubut percibió USD 337.048.022 manteniéndose como el segundo distrito con mayores ingresos por este concepto. Mendoza alcanzó los USD 139.764.856. Santa Cruz registró USD 163.520.008, a pesar de mostrar una baja respecto de los USD 264 millones obtenidos en 2024.
Para dimensionar lo cobrado por Neuquén en el 2025, podemos decir que es equivalente doble del presupuesto de la Universidad Nacional de Buenos Aires y casi siete veces el de la Universidad Nacional de Rosario para este 2026, según p Planilla Anexa al Artículo 12.
El doble beneficio del combustible: Exención y coparticipación
Al millonario flujo de dólares de las regalías petroleras se le suma una asimetría alarmante: la exención del impuesto a la transferencia de combustibles. Vigente para todas las jurisdicciones ubicadas al sur del Río Colorado (provincia de Río Negro), este beneficio representa un gasto tributario para el Ministerio de Economía de la Nación estimado en 541.543 millones de pesos para 2026.
Lo verdaderamente cuestionable no es solo que el sur no pague este tributo, sino que siga recibiendo la coparticipación del impuesto que sí pagan los contribuyentes de las demás provincias.
El reclamo local
Días atrás, el intendente de Rosario, Pablo Javkin, reclamó legítimamente que la Nación aumente la coparticipación de este impuesto para el interior. Sin embargo, este planteo vertical resulta insuficiente. La verdadera discusión de fondo exige que las provincias que cobran regalías y gozan de la exención al sur del Río Colorado renuncien a su porción de la coparticipación de este combustible, permitiendo que esos fondos se redistribuyan en beneficio de las grandes ciudades afectadas por varias problemáticas, entre ella la quita de subsidios.
La necesidad de una estrategia regional
¿Es una reforma fácil y rápida? En absoluto. ¿Puede Rosario encarar esta pelea en soledad? No. ¿Alcanza con el impulso aislado de la provincia de Santa Fe? Tampoco.
El camino para corregir este y otros desequilibrios regionales estructurales requiere ampliar la Región Centro y articular un reclamo conjunto, porque de continuar esta tendencia en las próximas décadas habrá provincias con PBG similar a los países del golfo pérsico y subsidiadas. Los argumentos técnicos y económicos sobran; es momento de construir para dar la discusión.
