Hace algunos días, en una columna titulada «El mayor acto de transparencia del Estado es, paradójicamente, el más ignorado», me referí a las cuentas de inversión presentadas por los gobiernos nacional y provincial. Ambas exhibieron resultados superavitarios, incluso a pesar del peso del déficit previsional.
Ahora es el turno de analizar la Cuenta de Inversión 2025 de la Municipalidad de Rosario. En las páginas 606 y siguientes del informe se expone la evolución de la denominada cuenta de ahorro, inversión y financiamiento correspondiente al período 2021-2025, es decir, la información vinculada con la ejecución efectiva de los recursos y gastos del municipio.
¿Por qué es importante este indicador? Porque permite conocer el resultado económico y financiero de la gestión y comprender de qué manera se financian las políticas públicas. En términos simples, surge de relacionar la clasificación económica de los ingresos con la de los gastos del Estado.
Los números muestran que, a lo largo de los últimos cinco años, la Municipalidad de Rosario registró déficit financiero de manera ininterrumpida. En otras palabras, los gastos totales superaron a los recursos disponibles.
Aquí es importante establecer una diferencia. El resultado primario excluye el pago de intereses de la deuda, mientras que el resultado financiero sí los contempla. Esta distinción, incorporada hace décadas al debate económico, permite comprender con mayor precisión la situación fiscal de cualquier administración.
¿Rosario tuvo superávit o déficit durante 2025?
La respuesta depende de la variable que se tome como referencia. Si se consideran exclusivamente los resultados primarios (SIN INCLUIR LOS INTERESES), la Municipalidad obtuvo un superávit de 2.643 millones de pesos. Se trata de un dato positivo, ya que interrumpe una secuencia de cuatro años consecutivos de resultados negativos.
Sin embargo, al incorporar el pago de intereses de la deuda, el escenario cambia por completo. El resultado final arroja un déficit financiero (INCLUYE INTERESES) de 1.803 millones de pesos, producto de obligaciones financieras que alcanzaron los 4.447 millones de pesos durante el ejercicio. Para dimensionar la magnitud de esa cifra, basta señalar que equivale aproximadamente a la mitad del presupuesto destinado al Parque Acuático.
A ello se suma otro dato relevante: el endeudamiento de la Municipalidad pasó de 19.531 millones de pesos a 30.436 millones, lo que representa un incremento superior al 50 %. Naturalmente, esta situación podría profundizarse durante el actual ejercicio.
Más allá de las diferencias políticas, considero que tanto el intendente Pablo Javkin, al frente del Ejecutivo municipal desde 2019, como Juan Monteverde y Juan Pedro Aleart, dos de los principales referentes de la oposición, deberían dedicar más tiempo a informar, explicar y debatir el estado de las finanzas públicas de la ciudad.
Rosario necesita dirigentes capaces de discutir ideas y ofrecer respuestas, dejando de lado las consignas fáciles y las chicanas electorales. La transparencia, la pedagogía y la responsabilidad son condiciones indispensables para ejercer cualquier liderazgo.
Quienes me conocen saben que soy afiliado al Partido Justicialista, que fui funcionario de Jorge Obeid y de Omar Perotti y que también me desempeñé como auditor de la Universidad Nacional de Rosario. Lo menciono porque creo en la honestidad intelectual y porque considero que el debate público debe sostenerse sobre argumentos y datos concretos, no sobre descalificaciones.
