Es la selección que veremos de ahora en más. Es esa misma Argentina que abraza con dolor la inminente despedida oficial de nuestro capitán y máximo referente mundial. También la que late con fuerza en el corazón de una generación que sueña y cree en su propio destino. La Scaloneta inició una nueva etapa con la misma ilusión y garra. Ratificó ese compromiso inquebrantable por seguir siendo protagonistas en cualquier escenario, pero sabiendo que ya no estará nuestro amado Lionel Messi. Estamos todos tan llenos de esperanzas como vacíos por la ausencia de Leo.
La renuncia de Leo deja un espacio imposible de ocupar. Es el único mortal irremplazable en el mundo del fútbol. Atrás quedaron dos décadas inolvidables en las que el rosarino fue más que un jugador y capitán.
Pero en medio de tanta nostalgia, emerge una certeza que llena el alma: el compromiso y la identidad de nuestra selección permanecen intactos. Lo demostró en los recientes amistosos.
Lo saliente es que Argentina ratificó que no solo tiene un buen recambio generacional. También cuenta con un semillero nacional fértil que sigue aportando talentos que sueñan con escribir su propia historia. Sea en sus clubes como selección.
Se vieron nuevas caras. Algunas que empezaron a brillar con luz propia, y otras que comenzaron a asumir mayor protagonismo. Los más grandes también demostraron seguir con el alma rejuvenecida.
Todos mostraron que la pasión por defender la camiseta albiceleste sigue intacta. Que la convicción de que se puede seguir siendo protagonistas continúa vigente. Y ese es el gran legado que nuestro Leo Messi dejó puerta adentro de la selección.
Hasta el técnico Scaloni dejó sentado que la esencia del juego permanece intacta. El DT sigue con una mirada firme y bien puesta en mantener los principios que nos hicieron grandes. Dejó en claro que buscará en todo momento que el equipo siga jugando con el mismo sentido, pese a que ya esté más nuestro mayor orgullo.
Se percibe que esa identidad que llevó a la selección a ganar varios trofeos internacionales no se perderá. Se transformará y se adaptará a las figuras emergentes como Nico Paz, por cigar el caso más saliente. Tampoco hay que dejar de lado a Román Vega, Santiago Simón, Agustín Giay, Ezequiel Fernández , Leonel Flores o Valentín Gómez si se habla de proyecciones.
No obstante, y más allá de este presente futbolero con futuro prometedor, no hay que dejar de lado que este martes será una noche especial en el Monumental.
La historia mundial con eje argentino tendrá un momento emotivo y simbólico. Será la despedida oficial de Leo Messi con la camiseta argentina. No será una jornada más para el deporte más pasional del planeta.
Será un homenaje que cerrará un ciclo inolvidable. La despedida del capitán y rosarino más famoso de la modernidad será un acto de eterno amor y gratitud. Un tributo por todo lo que nos ofrendó durante tantos años. Todos estamos llenos de esperanza con la nueva Scaloenta. Pero también quedamos vacíos por la ausencia de Leo de ahora en más.
