La ópera de 1853 está inspirada en la vida de Marie Duplessis, una cortesana parisina que murió joven de tuberculosis.
Marie Duplessis nació como Rose-Alphonsine Plessis el 15 de enero de 1824 en en Nonant-le-Pin, Orne. Pasó su infancia en su aldea natal junto con su hermana Delphine, rodeadas de miseria y marcadas por el alcoholismo y la violencia de su padre. Tras la muerte precipitada de su madre, Marie-Anne-Michelle, quien previamente las había abandonado, las dos hermanas se irían a vivir con una tía materna. Poco tiempo su tía envió de vuelta a Alphonsine con su padre. Éste empezó a ofrecerla a algunos hombres a cambio de unas monedas abriéndole la puerta del mundo de la prostitución cuando contaba solamente 12 años.
Tras trabajar en un mesón en Exmes y en una fábrica de paraguas en Gacé, Alphonsine llegó a París en 1839 de la mano de una compañía de gitanos circenses a la que había sido vendida por su padre. Trabajó en una tienda de verduras y en una tienda de lencería hasta que conoció en un baile a un restaurador de la Galería Montpensier del Palais Royal que se interesó en su belleza y la tomó como su protegida, instalándola en un pequeño piso.
Tiempo después llegó el primer hombre que se aprovechó de su necesidad, el conde Antoine Alfred Agénor de Guiche, quien más tarde sería duque de Gramont, príncipe de Bidache y ministro de Asuntos Exteriores de Napoleón III, la compraba con dinero y la hizo ejercer la prostitución.
En 1841, luego de salirse de la relación con Agénor, conoció François-Charles-Edouard Perregaux, conde de Perregaux, quien años más tarde se encargaría de convertirla en condesa. Tras un tiempo y viéndose casi arruinado e incapaz de seguir manteniendo la costosa vida de la cortesana, Perregaux, vendió la mansión y se marchó a Londres.
Aproximadamente a principios de 1844 conoció al embajador de Rusia en Francia, el septuagenario conde Gustav Ernst von Stackelberg, que la tomaría como su protegida. En esta época Marie se rodeaba de escritores, filósofos, poetas, actores y demás genios. Se ganó el sobrenombre de «La Divina Marie» y comenzaba a ser la cortesana mejor pagada de todo París.
En septiembre de 1844 conoció al hombre que habría de inmortalizarla después en su novela “La Dame aux Camélias” (“La Dama de la Camelias”), el joven escritor Alexandre Dumas (hijo). Su relación amorosa, llena de altibajos, reproches y celos, duró hasta agosto de 1845. Terminada la relación con Dumas, conoció, en noviembre de 1845, al compositor húngaro Franz Liszt con quien comenzó una apasionada relación amorosa que terminaría pronto, cuando el músico decidió abandonarla en París.
Finalmente, enferma de muerte, abandonada por Dumas y por Liszt, terminó por casarse el 21 de febrero de 1846 en Londres con uno de sus antiguos protectores, el conde de Perregaux. Aunque el matrimonio sólo era legal en el Reino Unido, a su vuelta a París se hizo componer su propio escudo de armas. Con él mandó grabar su vajilla, su papel de cartas e incluso la puerta de sus coches de caballos. A partir de entonces empezaría a ser conocida como Madame la comtesse de Perregaux.
Finalmente, Marie Duplessis fallecería de tuberculosis el 3 de febrero de 1847, a las 23:00, en su piso del Boulevard de la Madeleine, número 11, Paris.
Su vida está considerada como uno de los mayores exponentes del llamado “Romanticismo Francés” y desde de su entierro hasta hoy, nunca faltan camelias en su tumba que manos anónimas van dejando cada día.

