La canción, incluida en el álbum “The Joshua Tree” (1987), está inspirada en las experiencias de Bono en Nicaragua y El Salvador en julio de 1986.
Luego de que el grupo se comprometiera con Amnistía Internacional en el evento “A Conspiracy of Hope Tour”, Bono y U2 viajaron a Centroamérica, presenciando los estragos de las guerras civiles en El Salvador y Nicaragua.
Tras el primer concierto, de “A Conspiracy of Hope Tour” en San Francisco, Bono conoció a René Castro, un artista plástico chileno que fue torturado y encerrado dos años en un campo de concentración por la dictadura militar de Augusto Pinochet.
Castro le enseñó a Bono un mural en el Mission District, que representaba la situación que estaban atravesando Argentina y su país natal en aquel entonces. También supo sobre las “Madres de Plaza de Mayo”, un grupo de mujeres cuyos hijos fueron víctimas de la desaparición forzada durante la dictadura argentina. Los desaparecidos eran en su mayoría guerrilleros que se oponían al gobierno durante la guerra sucia y al golpe de Estado que permitió la instauración del régimen de Jorge Rafael Videla. Este grupo llevó adelante una campaña para encontrar información sobre el lugar donde estaban los cuerpos de sus hijos y las circunstancias de su muerte; en muchos casos, habían sido secuestrados, torturados y asesinados.
Inspirado en el mural, Bono paró de grabar hasta julio, y viajó a Nicaragua y El Salvador con su esposa, Alison Hewson, para conocer de primera mano el malestar de la clase obrera que sufrió conflictos políticos y la intervención del ejército estadounidense. Durante su estancia, trabajaron con el Central American Mission Partners (CAMP), una organización defensora de los derechos humanos y el desarrollo económico. En El Salvador, se reunieron con integrantes del Comité de Madres Monseñor Romero (COMADRES), una organización de mujeres cuyos hijos fueron desaparecidos por el gobierno del país durante la guerra civil debido su oposición al régimen imperante en aquel momento. Durante el viaje, Bono, Alison y un miembro del CAMP sufrieron un tiroteo de las tropas del gobierno cuando iban a prestar auxilio a un grupo de granjeros. Los disparos fueron una advertencia y, según el escritor John Luerssen, el incidente hizo que Bono se diera cuenta de que “no les importaba su incursión y podían matarlos si consideraban que estaban obligados a ello”.
Bono y U2 se reunieron con Hebe de Bonafini y otras “Madres de Plaza de Mayo” en el backstage antes de un concierto en 2006. Bono expresó su admiración por su lucha y compromiso con la paz y la justicia.
La letra posee críticas implícitas a la presidencia de Ronald Reagan, por su posición respecto a estos dos regímenes sudamericanos que habían accedido al poder mediante golpes de estado, y por su apoyo económico al gobierno militar de El Salvador.

