La canción, incluida en el álbum “Canción de Lejos” (2002), está inspirada en el militante comunista chileno Eduardo Miño Pérez.
La canción hace referencia a la historia de Eduardo Miño Pérez, un orero y militante del Partido Comunista de Chile que se quemó a lo bonzo frente al Palacio de la Moneda el 30 noviembre de 2001, en protesta por su condición de desempleado y por las víctimas de la asbestosis. Es una denuncia la inacción estatal y la negligencia empresarial que causaron cáncer por asbesto a cientos de trabajadores.
El viernes 30 de noviembre de 2001 alrededor de las 11:40hs., Eduardo Miño entregó una carta a los transeúntes de la Plaza de la Constitución. Luego se infligió una herida en el abdomen, y se prendió fuego con una bolsa que contenía un tarro con líquido inflamable. En ese mismo lugar se realizaba un acto de la Comisión Nacional del Sida (CONASIDA), en el que participaba la ministra de Salud y futura presidenta, Michelle Bachelet. Tras arder por un minuto, Carabineros apostados en el lugar apagaron el fuego con frazadas húmedas y extintores. Miño recibió ayuda de una enfermera que asistía al acto de CONASIDA, a quien le contó que tenía tres hijos y vivía en Maipú. Por cinco minutos estuvo en el suelo de la plaza, intentando ponerse de pie un par de veces, siendo contenido por Carabineros hasta la llegada de la ambulancia.
Miño fue llevado de extrema urgencia a la Posta Central, con el 71 % de su cuerpo quemado, la mayoría en tercer grado. Su muerte ocurrió el 1 de diciembre a las 00:10hs. debido a la gravedad de sus lesiones. Su cuerpo fue velado en la sede de la Central Unitaria de Trabajadores de Chile y posteriormente fue sepultado en el Cementerio Católico de Maipú.
La carta de Miño cerraba con la frase: «Mi alma, que desborda humanidad, ya no soporta tanta injusticia».
La canción, compuesta por los hermanos Durán, también contiene partes autobiográficas relacionadas con la infancia de los músicos chilenos.

