La noticia no cayó bien. Y es lógico. La Federación Internacional del Fútbol Asociado (Fifa) inhibió a Newell’s para incorporar jugadores por los próximos tres mercados de pases debido a una deuda de 450 mil dólares por la transferencia del futbolista uruguayo Guillermo May. También es verdad que en esta ocasión se optó por resaltar a nivel mediático la gravedad de la inhibición en lugar de hacer énfasis en que la problemática puede resolverse si el club abona lo documentado, tal como sucedió en el reciente mercado de pases. De hecho, esxaca certificó que la directiva leprosa ya puso manos a la obra para resolver este caso cuanto antes.
Recibir una inhibición no es un tema nuevo en el mundo leproso. De hecho, el club levantó no hace mucho otra prohibición de registro de jugadores por una deuda con Nacional de Uruguay por el pase del atacante Juan Ignacio Ramírez. Claro, en ese momento se optó por contar el lado positivo.
En cambio, ahora todo es a la inversa. ¿Casualidad o causalidad? Mientras una parte de la oposición se muestra con ganas de sumar, otra fracción tiene como objetivo militar desde las sombras y dinamitar todo lo que se mueva en suelo leproso.
También es verdad que parece ser que se puso de moda pegarle a la dirigencia que tiene a Ignacio Boero como máximo responsable. Los malos resultados deportivos y el creciente interés por “dar una mano” por parte de algunos socios que siguen sin digerir la derrota de las elecciones, no hacen más que asfixiar a Newell’s.
La actual inhibición fue presentada de manera alarmante a la comunidad rojinegra. Generó rápidamente un clima de incertidumbre. Sin embargo, esxaca fue a la fuente. Desde la dirigencia rojinegra, se expresaron con claridad y argumentaron que ya están en marcha para saldar la deuda y que la intención es reforzar al equipo en el próximo mercado de pases como sucedió hace poco.
La respuesta oficial, que llegó de manera directa y sin rodeos, contrasta con la rápida difusión de versiones más dramáticas. Las noticias no solo circulan en estos tiempos a gran velocidad, sino que también generan olas de impacto que trascienden el plano deportivo fruto de la intervención política, por sobre todas las cosas….
