EL PARTIDO SOCIALISTA CUMPLIÓ 130 AÑOS DE HISTORIA

Se podría escribir muchísimo sobre la historia del Partido Socialista (PS), sobre Juan B. Justo y la fundación del primer periódico La Vanguardia, sobre Alfredo Palacios como el primer diputado socialista de América y la enorme cantidad de leyes que impulsó en defensa de los trabajadores. Aclaramos, de paso, que si el gobernador Pullaro y el PJ del Senado santafesino hubieran estado en esa época proponiendo una barrera electoral para las minorías del 5% (como lo hacen hoy en Santa Fe) Palacios jamás hubiera sido diputado nacional por el socialismo y la historia toda hubiera cambiado en perjuicio de las mayorías populares.

Podríamos volver a escribir sobre el socialismo en Santa Fe, sobre la historia de Hermes Binner transformando toda la salud pública y siendo una referencia y un ejemplo a seguir. Manos limpias y uñas cortas. Cuánta falta hace recordar esa frase cuando la corrupción del gobierno nacional es moneda corriente en todos los medios de comunicación, eso si con falta de agilidad de la justicia correspondiente. Casos Libra, Adorni, Spagnuolo y Espert, entre otros que se irán descubriendo con el tiempo.

Pero la historia no debe ser nostalgia del pasado, sino convicciones para el presente que nos permitan construir un futuro diferente al que hoy tenemos: más justo y solidario como solía decir Guillermo Estévez Boero.

Precisamente en tiempos de incertidumbre, de desazón, de entrega de nuestra soberanía, no debemos abandonar nuestras convicciones, sino recuperar el sentido más profundo del socialismo. No hay que diluirlo ni renunciar a él por olas de pensamientos o marketing político bancado por los más poderosos. Hay que volver a nuestras raíces y construir desde ellas una alternativa capaz de responder a las necesidades del hoy y de abrir nuevos horizontes.

En el acto de los 130 años de historia del PS estuvieron formando parte de las mesas prestigiosos panelistas, entre ellos Carlos Pagni, quién recordaba la importancia de los partidos políticos en la estructuración de la democracia argentina e inclusive cómo había incidido el PS en su recuperación junto a Raúl Alfonsín, luego de la más sangrienta dictadura cívico militar. Los buenos militantes de los partidos políticos tienen un legado, sus referentes los observan desde los cuadros en cada sede partidaria y esa observación genera un nuevo compromiso.

Los tiempos cambian, las ideas quedan y sobre todo esas ideas que nunca o muy pocas veces pudieron concretarse en acciones, en cambios trascendentes. La lucha continúa decían los militantes universitarios organizados en sus federaciones. 

El PS necesita reflexionar en su presente para construir su futuro. Un futuro digno de sus convicciones y de sus metas. Un futuro que cobije al pueblo y reconstruya nuestra soberanía.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *