Santiago del Estero se tornó en el escenario de un enfrentamiento que trasciende lo deportivo. Central encarará este sábado la final de la Supercopa Internacional con diferentes matices y visión. Pero claro, en esta historia también hay un villano de novela: Juan Sebastián Verón. La Bruja, ese presidente de Estudiantes que parece más dedicado a criticar que a construir, y que en sus acciones demuestra que la política y el ego están por encima de los verdaderos intereses del fútbol.
Para Gonzalo Belloso tampoco será un partido más en su destacada gestión presidencial. Ya puso la cara y mostró su firme postura en un momento clave de su ciclo cuando salió a respaldar públicamente a Jorge Almirón.
Por eso es que el titular auriazul se jugará mucho también desde otra perspectiva. No solamente en lo deportivo, donde un triunfo significaría una estrella más en las vitrinas del club, sino también en lo institucional.
No hay dudas de que este partido será un termómetro para todos los protagonistas. Lo que está claro y fuera de discusión es que la gestión de Belloso finalizará formalmente en diciembre y tiene más luces que sombras.
Mientras que en la vereda opuesta estarán Estudiantes y Verón. La Bruja es para el pueblo centralista un “enemigo íntimo” que además no aporta desde su rol sino que solo critica a todo lo relacionado con AFA. Tal vez debe ser por tener otra inclinación política que dista de estar cerca de la gente, de lo popular.
Lo concreto es que el presidente del pincha sigue firme con su característico estilo de “gestión” desde su sillón en La Plata. La Bruja, que decidió hacer prácticamente frente al costo operativo para asegurar que los hinchas de Estudiantes viajen a Santiago del Estero, parece más preocupado por mostrar autoridad que aportar ideas que puedan enriquecer el fútbol argentino.
Tal es así que con sus reiteradas actitudes en contra de la AFA lo transformaron en una especie de antihéroe porque, en lugar de sumar y construir, opta por lanzar dardos venenosos desde su trono.
A este combo hay que agregarle que para los jugadores canallas, este tampoco será un partido más. Es una oportunidad de oro para consagrarse.
Claro que además está a la vista el morbo de enfrentarse a Estudiantes, un equipo que en su momento les dio la espalda en el Gigante tras la consagración auriazul de la tabla anual 2025. Todo eso le añade una pizca de condimento extra a esta historia.
El estadio Único Madre de Ciudades de Santiago del Estero será testigo de un duelo donde además jugarán la historia y política, entre la pasión y egos.
