No se comportó como un señor inglés y lo sancionaron

La reciente sanción a Juan Sebastián Verón encendió el debate. No solo sobre su persona. También sobre el clima de violencia y la falta de respeto en el deporte. Los incidentes en la final que Central le ganó a Estudiantes en el estadio Madre de Ciudades en Santiago del Estero marcan un nuevo y triste capítulo en la historia del presidente pincha. 

Lo de la Brujita ya no llama la atención. Esta vez el Tribunal de Disciplina de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) oficializó una suspensión de tres meses tras ser acusado de comportamiento antideportivo tras los tumultuosos hechos ocurridos al finalizar el partido. 

Cabe destacar que la resolución no solamente afecta de manera directa a Verón. También al vicepresidente Pascual Caiella y al director deportivo Marcos Angeleri.

La atmósfera en Estudiantes sigue cargada de tensiones y rivalidades hacia afuera. El enfrentamiento entre La Brujita y el presidente de AFA, Claudio Tapia, se tornó insostenible. No obstante, la actitud del máximo directivo platense en suelo santiagueño sigue siendo repudiable porque ingresó al campo de juego y comenzó a increpar a los árbitros. 

Según el informe presentado por el árbitro Darío Herrera, Verón mantuvo una conducta agresiva hacia su persona. Las afirmaciones del árbitro son alarmantes: “Hijos de re mil p… Hay que matarlos a todos, ustedes vienen mandados, hijos de p…, hay que matarlos a todos”, habría gritado la Brutita, lo que refleja un nivel de tensión y agresividad inaceptable. 

Pero este episodio no es un caso aislado. Es el reflejo de una problemática mayor que atraviesa el fútbol argentino, donde las pasiones desbordadas a menudo sobrepasan los límites del respeto y la deportividad. Así y todo hay que remarcar que no es la primera vez que Verón se encuentra en el ojo de la tormenta. 

Meses atrás, el presidente del club platense ya había sido suspendido por seis meses a raíz de la polémica por el pasillo de espaldas a Rosario Central, luego de que el equipo rosarino fuera reconocido como campeón de la Tabla Anual. 

En aquella oportunidad, la Brujita se portó como señor inglés y asumió la responsabilidad por la decisión del plantel y recurrió al Tribunal Arbitral del Deporte (TAS). Posteriormente, la AFA archivó la causa y dio por cumplida la sanción cuando restaban diez días para su finalización.

Sin embargo, el historial de sanciones al máximo directivo plantea la pregunta sobre si es tiempo de una reflexión más profunda por parte de Verón. Y ya no solo como líder de un club, sino también como referente del fútbol argentino. 

Porque en un deporte tan pasional es fundamental que quienes lideran las instituciones exhiban un comportamiento ejemplar y contribuyan a fomentar un ambiente de respeto. Algo que Verón parece haber archivado.

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