Newell’s está así por su gente

La realidad marca que Newell’s atraviesa un período de profunda crisis que se refleja tanto en la cancha como en su estructura institucional. Lo que resulta aún más preocupante es el papel que juegan los actores políticos y los personajes internos en este entramado que parece desmoronarse a la vista y paciencia de todos. La Lepra es un caos en toda su expresión. Aunque el rol de la oposición parece no sumar, sino restar. Los enfrentamientos mediáticos y las declaraciones polémicas solo contribuyen a generar un clima de desconfianza y caos. Y eso no es saludable para el club. No caben dudas de que la entidad rojinegra es grande por su gente. Como también que está así por su gente.

Las alianzas y los apoyos internos suelen ser clave para superar momentos difíciles. En Newell ‘s es todo lo contrario. El arco opositor político, que perdió las elecciones por goleada hace tres meses, parece más preocupado en meter palos en la rueda que en buscar soluciones conjuntas.

Newell’s necesita otra cosa. Otro clima para poder vivir en paz, pese a que nunca había alcanzado un nivel tan alarmante como el actual en su historia reciente. El presente es imperfecto en todo sentido, más allá del oasis que fue el partido contra Gimnasia de Mendoza.

El equipo no genera nada. No logra encontrar estabilidad ni resultados que permitan realmente ilusionar a su leal masa. Una serie de decisiones erróneas depositaron al equipo en el fondo del fútbol argentino. 

Pero la crisis deportiva no es solamente fruto del azar o lo que hace en cancha cada fecha, sino que refleja una gestión que, en muchos aspectos, no brinda respuestas firmes o muestra convicción. De lo contrario no recibiría a un grupo de socios opositores que no hacen más que echarle alcohol al fuego. 

No ayuda que figuras como Daniel Giraudo y Cristian D’Amico hayan optado por declaraciones polémicas, insinuando que la victoria contra Huracán y la casi salvación del descenso se gestaron en los escritorios y no en la cancha. 

Sus palabras, lejos de aportar claridad, solo generan dudas sobre la transparencia en la gestión del club y alimentan un clima de desconfianza en el seno de la AFA. A tal punto que desde la casa madre del fútbol argentino tomaron nota. La resultante es contundente. Puertas hacia adentro están que trinan porque consideran que el exvicepresidente leproso cruzó el límite, además de ensuciar aún más la imagen institucional de la Lepra. 

A eso hay que agregarle que Boero exhibe cierta permeabilidad. Porque el intento de la oposición de incluirse en las decisiones del oficialismo  demuestra ser, en la práctica, más un mecanismo para generar conflicto que una verdadera voluntad de colaborar. 

Por algo además la tensión en el universo leoroso se agudizó en las últimas semanas. Y se agravó recientemente con declaraciones mediáticas y manifestaciones públicas, como la del pasado miércoles, en la que se registraron incidentes y agresiones a periodistas que cubrían el evento. 

Con respecto a este último punto, hay que destacar la pasividad policial ante estos hechos porque no  hace más que ratificar un clima de impunidad y descontrol que afecta no solo a los hinchas y periodistas, sino a toda la comunidad rosarina.

En medio de estos hechos, muy pocos se atrevieron a abordar el tema de las agresiones y la violencia en las manifestaciones, como si fuera un tema tabú. 

No obstante, hay que señalar que la problemática actual de Newell ‘s no es un accidente de los últimos meses. Es el resultado de años de decisiones y gestiones que derivaron en un escenario de caos. La gestión de Ignacio Astore fue, tal vez, la más nociva.

Boero asumió en diciembre pasado y está tratando de ordenar la casa. Por ahora sin el éxito que desea porque la crisis no es solo deportiva, sino también institucional.

Por eso, no resulta sorprendente que en medio de la desesperación algunos grupos quieran la cabeza de Nacho Boero para intentar posicionarse como los nuevos salvadores del club. 

La ambición, la búsqueda de poder y la necesidad de protagonismo parecen estar por encima del interés genuino por el bien de NOB. Ese mismo Newell ‘s que se hizo grande por su gente. Ese mismo Newell’s que también está así por su gente

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *