EL COMERCIO LOCAL ESTÁ EN CRISIS Y NECESITA UN ALIVIO FISCAL

El comercio atraviesa un escenario de ventas débiles, presión sobre la rentabilidad e incertidumbre, así lo ratifica el resultado de la encuesta que realizó en octubre el Departamento de Economía de FECOI a los comercios locales.

Los datos recabados son contundentes e incontrastables: el escenario es de profunda crisis por la caída del consumo, una mayor presión tributaria y tarifaria sobre la débil rentabilidad y una elevada incertidumbre respecto de la recuperación de la actividad. 

En un contexto adverso en materia económica para varios sectores, son muchos los comerciantes que tienen un análisis cauteloso con respecto a la proyección de la actividad, porque no vislumbran por ahora una variable que reactive el consumo.

Si bien existen comercios que registran mejoras, en términos generales la opinión recabada por el estudio converge en la preocupación por una demanda que no logra recuperarse.

También emerge como dato saliente es la referencia al incremento de los costos fijos que condicionan la sostenibilidad de los negocios.

En este sentido aluden al incremento de los impuestos, de las tarifas de los servicios como así también los alquileres, un combo que ya impulsó la reestructuración y también el cierre de negocios.

Este trabajo de relevamiento abarcó a diversos rubros, entre ellos librerías y jugueterías, bazares, polirrubros, indumentaria, ferreterías, materiales de construcción, electrodomésticos y artículos para el hogar, alimentos y bebidas, ópticas.

Más del 50% de los consultados registró en septiembre una caída de ventas respecto al mes anterior, reflejando una contracción clara en la actividad comercial de corto plazo.

Otro 30% señaló que se mantuvieron sin cambios y solamente el 18% informó un aumento.

Si se suman quienes disminuyeron sus ventas y quienes no experimentaron variaciones, se observa que el 82% no consiguió mejorar su nivel de actividad respecto de agosto.  

Cuando la consulta fue sobre el último trimestre, el índice de la caída de ventas fue superior, ya que el 54% apuntó la depresión de la demanda.

La evaluación de un período más amplio confirma el predominio de las respuestas negativas. Más de la mitad de los comercios señaló una reducción de sus ventas, mientras que menos de dos de cada diez experimentaron una mejora.

Más del 80% del sector no logró hacer crecer sus ventas en el último trimestre, manteniéndose plano o en retroceso.  

Con respecto a las expectativas del sector hacia los próximos meses, las respuestas están atravesadas por la necesidad de una mejora, por el deseo de mayor movimiento y también por el escepticismo. Aunque la sensación más presente es una elevada incertidumbre.

El dato más significativo es que el 32% de los comerciantes no puede anticipar la evolución de sus ventas.

Esta respuesta constituye la categoría individual más numerosa y evidencia las dificultades para planificar en un contexto económico incierto.   

Los resultados muestran que los problemas más mencionados se concentran en las ventas, la rentabilidad y los costos.

La combinación de estas tres respuestas permite identificar el problema económico central: los comercios necesitan vender más, pero también deben lograr que esos ingresos alcancen para cubrir sus costos y sostener su margen de rentabilidad.

La mirada a mediano plazo está dominada por una postura conservadora: cautela, sin dramatismo.

Claro que los pequeños y medianos empresarios saben que cuando la crisis golpea, es imprescindible articular políticas públicas que preserven la producción y el empleo, es por ello que el 80% de las PYMES considera crucial una rebaja impositiva para mejorar la viabilidad del negocio.

El alivio de costos fiscales y operativos es el reclamo casi unánime: impuestos, tarifas y comisiones bancarias ocupan los tres primeros puestos y se mencionan mucho más que cualquier medida de crédito o promoción. 

Es un pedido de menos costos, no de más herramientas. La digitalización y la seguridad casi no figuran. El reclamo de bajar impuestos es el primero en todos los rubros.

Las respuestas pueden agruparse en tres ejes:

Alivio de la estructura de costos con la reducción de impuestos, tasas y tarifas de servicios públicos.

Mejores condiciones financieras con menores comisiones bancarias, crédito para capital de trabajo y mecanismos de regularización de deudas.

Recuperación de la actividad  con la promoción del comercio local, financiamiento en cuotas y medidas que fortalezcan la demanda.

Más allá del diagnóstico y de las sugerencias,  los comentarios de los participantes reflejan patrones recurrentes de preocupación: la caída brusca del consumo derivada de salarios atrasados frente a costos e inflación; comercios que declaran estar descapitalizándose o absorbiendo costos para mantenerse;críticas hacia comercios mayoristas que venden al público minorista al mismo precio de lista; mención explícita a las altas tasas de interés por descubiertos y moras tributarias.

En cuanto a las conclusiones del trabajo de investigación, no hay dudas sobre una caída sostenida de ventas ya quemás de la mitad de los comercios venía en baja tanto en septiembre como en el trimestre, con saldo negativo de 34 a 38 puntos.

El futuro se visualiza inciertoya que predomina el desconocer qué sucederá. Y el reclamo es contundente: bajar impuestos, tarifas y comisiones bancarias, antes que créditos o promoción.

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