La canción, incluida en el álbum “The Resistance” (2009), está inspirada en las protestas contra el G20 y la crisis bancaria del 2008 y 2009.
Matt Bellamy compuso la canción reflejando el enojo social hacia la clase política y las instituciones financieras, basándose fundamentalmente en las manifestaciones contra el G20 y los bancos de abril de 2009.
«Había una crisis económica mundial y además estaba el escándalo de los miembros del parlamento que había tenido lugar el año pasado. Todo el mundo sentía que le estaban estafando las autoridades. Tengo un piso en el centro de Londres, cerca de todas las embajadas, y empecé a ver protestas a menudo. Durante las protestas contra el G20, al Reino Unido se le vio interesado en llevar a cabo un cambio dramático, una revolución no violenta. Creo que el Reino Unido necesita una y espero que no se haya apagado la llama. Espero que podamos encenderla de nuevo», dijo Bellamy.
En la letra de la canción se deja ver la sombra del Gran Hermano de Orwell, vigilante y alerta: «They’ll try to push drugs / that keep us all dumbed down / and hope that we will never see / the truth around» («Ellos intentarán drogarnos / para mantenernos atontados / y esperar que nunca veamos / la verdad que nos rodea»).
«En la canción se oye el sentimiento general de que las instituciones nos han dejado de lado, a pesar de que son ellas en quien debemos confiar. Obviamente, estas son los políticos y los banqueros», señaló Matt.
Christopher Wolstenholme, bajista de Muse, también recalcó la importancia de la falta de confianza que refleja el tema: «La canción habla de una gran desconfianza hacia la gente que está en el poder, ya sean el gobierno o los banqueros. Vivimos en una sociedad en la que se nos dice que nos quedemos callados, que aceptemos las cosas como son».
Las protestas en torno a la cumbre de líderes del G20 celebrada en Londres el 2 de abril de 2009 se caracterizaron por ser masivas revueltas anticapitalistas y contra bancos que terminaron con enfrentamientos con la policía. Los miles de manifestantes anticapitalistas chocaron con la policía antimotines en la City de Londres, cerca del Banco de Inglaterra. En el enfrentamiento varios policías y manifestantes resultaron heridos debido a las cargas policiales con porras, lanzamiento de objetos y forcejeos en las calles. Ian Tomlinson, quien no participaba directamente en las protestas, murió de una hemorragia abdominal tras ser empujado al suelo y golpeado con una porra por un policía metropolitano. Aunque la policía inicialmente atribuyó el deceso a causas naturales, un video publicado por el diario The Guardian demostró la agresión, llevando a una investigación penal y a la condena posterior del agente implicado.

