La canción, incluida en el álbum “Standing On The Shoulder Of Giants” (2000), está dedicada al entonces hijastro de Liam Gallagher, James Kerr.
Inspirada en temas de John Lennon como «Beautiful Boy», la canción expresa el amor filial y la cotidianeidad vivida con el hijo de su entonces pareja la actriz británica Patsy Kensit. La letra es un tributo a la inocencia infantil y a la felicidad en la vida doméstica, describiendo momentos simples como jugar con juguetes o navegar.
James es hijo de Patsy Kensit de su matrimonio con el vocalista de la banda escocesa Simple Minds Jim Kerr. Patsy y Jim estuvieron casados entre 1992 y 1996. Fruto de esta unión nació su hijo James en 1993.
Patsy posteriormente inició una relación Liam, siendo uno de los romances más icónicos, intensos y tumultuosos de la era «Cool Britannia» en los años 90. Se casaron el 7 de abril de 1997 en el Ayuntamiento de Marylebone y tuvieron un hijo juntos, Lennon Gallagher, nacido en 1999. La pareja se divorció en 2000 debido a infidelidades, excesos y la inmadurez de Liam.
Kensit confesó años después que «lloró cada día de su matrimonio» debido a la vida salvaje de Liam y las constantes infidelidades. Señaló que la relación fue una mezcla de «fantasía y pesadilla», destacando la química inicial pero la inestabilidad emocional de la unión.
James Kerr describió que su relación con Liam fue como tener a un «hermano mayor» o un amigo cercano en casa.
El tono inusualmente tierno y la sencillez de la letra generaron opiniones divididas entre la crítica y el público, a lo que Liam respondió: “Las personas que tienen algo de alma se darán cuenta de que hay un día en el que vas a casa, levantas los pies y abrazas a tus hijos. Si alguien lo critica… o no tiene corazón o no sabe cuál es el significado de la vida”.

