La canción, incluida en el álbum “Heroes” (1977), está inspirada en el artista Chris Burden.
La canción explora la superación del entumecimiento emocional y la búsqueda de identidad, con un tono a menudo descrito como de improvisación y energía. La letra rinde homenaje al artista conceptual Chris Burden, incluyendo referencias a su famosa performance donde se crucificó a un Volkswagen Escarabajo. Combina el surrealismo característico de la escritura de Bowie de esa época con influencias del arte contemporáneo.
Chris Burden nació en Boston el 11 de abril de 1946. Fue un destacado artista estadounidense conocido por sus performances. La reputación de Burden como artista comenzó a crecer a principios de los años 70 después de que hiciera una serie de controvertidas performances en las que la idea del peligro personal como expresión artística fue central. Su obra más conocida de esa época fue quizás “Shoot” (“Disparo”), realizada en 1971 en el F Space de Santa Ana, California, en donde una ayudante le disparó en su brazo izquierdo a una distancia de unos cinco metros. El 23 de abril de 1974, llevó a cabo su obra llamada “Trans-Fixed”, donde el artista fue crucificado sin camisa en la parte trasera de un Volkswagen Escarabajo azul pálido. Burden se subió al parachoques trasero del coche y se inclinó hacia atrás. Su abogado clavó dos clavos en el techo, con las palmas abiertas. Chris Murió el 10 de mayo de 2015 en su casa de Topanga Canyon, Los Ángeles, 18 meses después de que le fuera diagnosticado un melanoma.
No sorprende que Bowie se interesara por la obra de Burden. En mucha menor medida, al cantante también le gustaba impactar y provocar con sus actuaciones en vivo. Burden fue el ejemplo más extremo de un artista que utiliza la interpretación para transmitir significado, y su naturaleza ambiciosa indudablemente inspiró a Bowie.

