La canción, incluida en el álbum “Electro-Shock Blues” (1998), está inspirada en la tragedia personal de Mark «E» Everett, quien perdió a su hermana Elizabeth por suicidio y a su madre por cáncer de pulmón.
La letra se basa en los diarios de Elizabeth, capturando sus pensamientos más oscuros y su desesperación. La canción refleja el dolor familiar tras años de intentos fallidos de suicidio. Finalmente, después de un largo tiempo de ser aquejada por la esquizofrenia, Elizabeth se suicidó en 1996.
La canción está narrada en primera persona desde la perspectiva de su hermana, ofreciendo un vistazo desgarrador a su estado mental. Es la apertura del álbum y establece un tono sombrío, crudo y personal sobre la pérdida y la salud mental.
El título del álbum hace referencia a la terapia electroconvulsiva a la que era sometida su hermana mientras estuvo internada en un psiquiátrico. La mayoría de las canciones del álbum sirven como respuesta a la pérdida de toda su familia. Su padre, el reconocido físico Hugh Everett III, quien fue el primero en proponer la teoría de los universos múltiples o «muchos mundos» (IMM) en la física cuántica y de utilizar los multiplicadores de Lagrange en investigación operativa, falleció el 19 de julio de 1982, de un infarto agudo de miocardio y Everett fue el primero en encontrar su cuerpo. Su madre Nancy murió por cáncer de pulmón años dos años después que su hermana.
El tema pasa a ser un crudo retrato de la enfermedad mental y el impacto devastador en la familia, marcando uno de los momentos más íntimos y dolorosos de la discografía de Eels.

