Pullaro presentó el plan de obras para óvalo, mientras que el Fangio charla para traer a la máxima
Las dos caras de la moneda en una misma provincia. Rosario apunta en silencio a traer al Turismo Carretera. Pero por ahora es en vano porque no cuenta con el apoyo del gobernador Maximiliano Pullaro. A la vez, el máximo mandatario santafesino presentó con bombos y platillos el plan de obras para la modernización del Autódromo Ciudad de Rafaela y anunció el regreso del TC para este año.
Las autoridades locales del Juan Manuel Fangio están charlando con sus pares de la ACTC para que la máxima recale en nuestra ciudad como sucedió en la histórica visita de mayo de 2019.
No es novedad remarcar que Rosario destila pasión por el automovilismo. Tampoco que se encuentra en un momento de expectativa y esperanza por ver en pista a la categoría más convocante del país.
El proyecto y anhelo local podría devolver a la ciudad a la elite del deporte motor nacional al ser sede de una fecha de la categoría más emblemática a nivel nacional.
La presencia del TC en Rosario dejó una huella indeleble en la memoria de los tuercas. La visita en mayo de 2019, que congregó a miles de fanáticos en el Fangio, fue un sublime. El directorio actual apunta a repetir la escena con la esencia rosarina.
Pero para que eso se materialice hay varios escollos por sortear. Los protagonistas son conscientes de que la clave para materializar este sueño pasa por una estrategia conjunta que involucre al gobierno provincial, la intendencia local y el sector privado.
No obstante, cabe destacar que este año, el autódromo rosarino será anfitrión de un evento que será una especie de tester. Es que recibirá la visita de la hermana menor del Turismo Carretera: las Pick Up, que poco a poco van ganando espacio en el calendario de carreras.
Si bien es un paso pequeño, también hay que destacar que es significativo. Es además una estrategia que busca volver a poner a Rosario en el mapa del automovilismo nacional de verdad.
Pero para que Rosario vuelva a albergar una fecha del TC, es necesario realizar obras de infraestructura que aseguren una batería de medidas claves como la seguridad, entre otros puntos salientes.
Los directivos saben que eso requiere inversión, y que esta debe venir de la mano del capital privado, pero puntualmente en colaboración con el gobierno provincial. La tarea no es para nada sencilla, pero con voluntad tampoco es imposible. La historia muestra que, con ayuda política como recibió Rafaela mediante el mandatario Pullaro y esfuerzo conjunto, es posible transformar este sueño en realidad.
Por ahora todo se mantiene en un discreto proceso de gestación. Pero la expectativa en el universo fierrero crece. La posibilidad de que Rosario vuelva a tener su propia fecha del Turismo Carretera generará además un impacto enorme en la ciudad, revitalizando no solo el automovilismo, sino también la economía local y el turismo.
Mientras Rosario sueña en silencio, el rugido de los motores y la emoción de sus habitantes esperan en los boxes que haya en breve un anuncio positivo. ¿Llegará como sucedió en Rafaela o Pullaro mirará hacia otra mesa y no apostará por el Fangio?
