El ministro del gobierno de Santa Fe contó que hay tres nuevos presos por día debido al eficaz trabajo policial y judicial
Pablo Cococcioni, ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe, dijo que los buenos resultados en el área responde a que “se viene trabajando muy articuladamente con Nación, uno con su estilo, con su idiosincrasia, eso es indudable, pero la verdad es que con el Ministerio de Seguridad Nacional, con las fuerzas federales, particularmente en Rosario, el trabajo hace dos años es contínuo, el despliegue preventivo es coordinado en reuniones semana tras semana, donde se comparten información sobre el despliegue operativo y el rendimiento de cada fuerza, se comparte información de análisis criminal, y en base a eso se van planificando los despliegues, y la verdad es que se ha llegado a un trabajo muy bueno. Esperamos simplemente seguir así. La ministra Bullrich y Maxi Pullaro ya se conocían de la gestión anterior, donde ambos fueron ministros de Seguridad respectivamente, así que la verdad es que eso viene muy bien, y creemos que es el modelo que hay que sostener”.
-Pablo, el trabajo que hicieron los tres poderes, el Nacional, el Provincial e inclusive el Municipal, ha logrado resultados muy satisfactorios en materia de seguridad, pero aún se ven determinados vestigios de lo que es la narcocriminalidad, ya que hay incidentes, con muertos. ¿Cómo están monitoreando esta situación?
-Sí, la verdad es que a nosotros por ahí nos sorprende un poco que desde ciertos lugares se diga bueno, ya está el problema solucionado, y ahora sorprenderse cuando hay un emergente, cuando hay un homicidio, cuando hay una situación complicada. Es ahí cuando nosotros decimos che, paremos las bengalas, acá no estamos festejando nada, esto es una lucha día a día. Evidentemente fue clave avanzar primero contra los líderes narcos que ya estaban encarcelados pero manejando la criminalidad de la calle desde la cárcel, pero después también contra organizaciones criminales afuera que se fueron reacomodando en función del mayor control que hay sobre algunos líderes presos, y sobre las investigaciones que abarcan otros eslabones de la cadena. Personas que estaban prófugas y hoy hemos recuperado, hemos recapturado a nueve personas del más alto perfil que estaban evadidas de la justicia y que no los buscaban, y ahora los estamos buscando y encontrando, y evidentemente esto va generando algunos vacíos de poder que circunstancialmente pretenden hacerse con el territorio u ocupar ese lugar para instalarse. Por supuesto vienen ya cada vez con menores volúmenes de inserción y de manejo criminal, pero evidentemente es un trabajo que no puede parar en una o dos líneas de mando, sino que hay que continuar con la misma intensidad hasta desmantelar completamente a todas estas organizaciones y en una línea de trabajo que estamos empezando a transitar también. Desmantelar sus vinculaciones económicas, es decir, bloquearle el acceso a toda la circulación de bienes, incluso en el mercado legal, para que no tengan, por ejemplo, dinero para seguir pagando sicarios, soldaditos. Y este es un trabajo que nosotros claramente no cantamos victoria. Para una primera etapa, que es una primera gestión de gobierno, todavía faltan dos años, donde tenemos que inaugurar estaciones policiales, que las mostramos con mucho orgullo que están en construcción, mostramos centros penitenciarios, cómo está avanzando la futura cárcel del infierno, pero esto todavía no está, nosotros ahora estamos gestionando con lo que había y estamos sentando las bases de un nuevo modelo de seguridad que seguramente nos va a permitir otras herramientas y otro nivel de control a futuro. Pero esto hoy es una lucha día a día y nosotros somos los primeros en decir cuidado que acá no hay que relajarnos, pero para nada, acá no se ganó nada y es una lucha día a día.
-En los momentos de profunda crisis económica obviamente lo que se denomina el delito urbano, el robo, el hurto, el arrebato, siempre tienen una tendencia a incrementarse en las grandes ciudades. ¿Cómo está Rosario en ese aspecto?
-La verdad es que Rosario experimentó una pequeña baja, si hablamos desde principios de 2024 hasta ahora, te tendría que decir una baja cercana entre el 15% y el 20% según el rubro de delitos. Si hablamos de delitos predatorios en general y delitos violentos, bajó mucho más la presencia de robos con armas de fuego, esto hay que decirlo también porque dentro de todos los delitos que son un problema, el robo con armas de fuego genera un riesgo de que algo salga mal y termine una persona muerta, lamentablemente. Estas situaciones han bajado más, creo que hay un componente que tiene que ver con el trabajo proactivo de la policía en calle, con los secuestros de armas de fuego, con la identificación de personas, pero evidentemente no puede esperarse la supresión de todos los delitos predatorios o contra la propiedad porque como vos bien decís, hay una base social que evidentemente hay un grupo de personas que por supuesto nosotros tenemos que ocuparnos de controlar y de que esto no se extienda, pero que el que está decidido a vivir de lo ajeno y a estar en el mundo de lo ilícito no es que de un día para el otro va a cambiar. Sí se trata a veces de contener las manifestaciones más violentas y sobre todo estar atento a cuando se da un caso de crecimiento en la carrera delictiva, es decir, el que primero roba un chocolate pero después roba un celular, después roba una bici con un cuchillo, después roba un auto con un arma, ya empieza en un rumbo ascendente que en cualquier momento termina cometiendo algo con un desenlace mucho más grave. El delito contra la propiedad tiene esa característica, que a veces cuando hay reiteración uno ve a los mismos nombres en las detenciones, consecutivas y demás. Por eso es necesario que haya una respuesta muy rápida y, nobleza obliga, también tengo que decir que la justicia, en particular la fiscalía, está dando muchas más respuestas de las que uno recordaba en otros contextos hace otros años. Hoy te voy a dar un ejemplo puntual, en la provincia de Santa Fe en promedio, entre los que entran detenidos y los que salen, el aumento de la población privada de libertad dividido por la cantidad de días de gestión que llevamos da 3,1 por día. Es decir, cada día que pasa hay 3 nuevos presos en la provincia de Santa Fe. Cada mes que pasa hay 90 nuevos presos en la provincia de Santa Fe. Y eso es no solo la operatividad en calle sino que en definitiva hubo un tribunal que consideró que había evidencias contra una persona para dejarla en prisión preventiva o para condenarla en juicio, o esa persona se convenció de que había evidencias y firmó un juicio abreviado. En cualquiera de los 3 casos el resultado es que va preso. Está bien, hay que seguir por este camino, profundizando, porque dos años de esta tendencia de aumentar cada preso nuevo parece algo elemental, pero hay que recordarlo. Un delincuente que antes estaba en libertad de seguir robando y seguir poniendo en peligro la vida de la gente, ahora está tras las rejas. Imaginate lo que podríamos hacer con 2, 4, 6 años más de seguir esta tendencia y de no ablandar la política penal. A veces escucho cuando alguien dice ya pasó, parece que la seguridad ahora ya es un derecho adquirido y vamos a ocuparnos de otra cosa, pero guarda que si acá aflojamos un milímetro hay gente que está esperando para volver a creer que la calle es de ellos.
